La imagen muestra el camino y el camión a la derecha en donde fueron encontrados los cadáveres de al menos 46 inmigrantes hacinados. Las autoridades estiman que las víctimas murieron sofocadas por el calor que en estos días alcanza en San Antonio Texas, los 40ºC (104ºF). Foto capura.

(EFE).- 22 mexicanos, 7 guatemaltecos y 2 hondureños, han sido confirmados entre los cadáveres de 50 inmigrantes que fueron localizados este lunes en el interior del remolque de un camión aparcado en las afueras de San Antonio, en la frontera de Texas (EE.UU.) con México, junto a otras 16 personas que necesitaron asistencia médica urgente.

El alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, confirmó que las víctimas eran migrantes que habían cruzado la frontera entre México y EE.UU. hacinados en el camión en plena ola de calor.

Es una tragedia. Son personas que tenían familias y buscaban una mejor vida, dijo Nirenberg durante una rueda de prensa celebrada por la noche, y en la que también se confirmó la detención de tres personas aparentemente vinculadas con el suceso.

Aunque las autoridades estadounidenses habían notificado anoche la muerte de 46 migrantes y 16 personas que necesitaban atención médica urgente, el presidente de México elevó la cifra de muertos a 50.

Asimismo, informó de que están apoyando a las autoridades estadounidenses para el traslado de los cuerpos.

Afirmó que este tipo de situaciones tienen que ver “con la situación de pobreza, de desesperación en hermanos centroamericanos, mexicanos”.

Las 16 personas que necesitaron asistencia médica, entre ellas menores de edad, estaban asfixiadas y sufrían deshidratación, informaron.

El alcalde vinculó el suceso a las redes de trafico humano que operan en la frontera y añadió que espera que los «responsables de poner a estas personas en condiciones infrahumanas sean condenados».

La primera llamada de alerta llegó en torno a las seis de la tarde, hora local, de parte de un trabajador de la zona que escuchó gritos de auxilio y se acercó para ver lo que pasaba, confirmó el jefe del Departamento de Policía de San Antonio, William McManus.

Aunque las autoridades fueron muy escuetas a la hora de dar detalles del suceso, el diario local The Texas Tribune explicó que en los alrededores del vehículo también se localizaron a personas que supuestamente lograron saltar del camión y que en el remolque había restos de especies y conservantes de carne, posiblemente utilizados para ocultar el olor de los cuerpos.

Según los habitantes de la ciudad, la zona donde se localizó el remolque es una parada habitual en la que se bajan grupos de inmigrantes tras cruzar la frontera de manera clandestina por su cercanía a las vías del tren.

Las temperaturas en San Antonio alcanzaron los 40ºC este lunes y las autoridades no saben el tiempo que pasaron los fallecidos en el interior del camión, que fue abandonado por el conductor antes de que la policía lo localizara y abriera el interior del remolque.

El punto fronterizo más cercano se ubica a más de 224 kilómetros (140 millas).

Por su parte, el gobernador de Texas, Greg Abbott, aprovechó el suceso para vincularlo con la política migratoria del presidente estadounidense, Joe Biden.

«Estas muertes son culpa de Biden. Son el resultado de sus letales políticas de fronteras abiertas. Muestran las consecuencias mortales de su negativa a hacer cumplir la ley», dijo el político republicano en su perfil de Twitter.

Por su parte, el candidato demócrata a gobernador del estado, Beto O’Rourke, pidió «desmantelar las redes de contrabando de personas y reemplazarlas con mecanismos ampliados para la migración legal que reflejen nuestros valores y satisfagan las necesidades de nuestro país».

Estos hechos reflejan el flujo migratorio récord hacia Estados Unidos, cuya Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) detectó en el año fiscal 2021, que terminó el 30 de septiembre pasado, a más de 1,7 millones de indocumentados en la frontera con México. EFE 

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