Washington, 28 dic (EFE).- El Gobierno de Estados Unidos aumentó este miércoles la presión sobre la aerolínea Southwest, a la que exigió compensaciones y reembolsos por la avalancha de cancelaciones de vuelos en vísperas de Año Nuevo y tras el temporal invernal que congeló el país durante la Navidad.

Casi 2.800 vuelos fueron anulados este miércoles en Estados Unidos, la inmensa mayoría, unos 2.500, operados por esta aerolínea de bajo coste con sede en Dallas (Texas), según el registro del portal Flight Aware de las 16.30 horas GMT.

El secretario de Transportes de Estados Unidos, Pete Buttigieg, advirtió que Southwest ya no puede usar el temporal como excusa, puesto que amainó días atrás, y prometió que el Gobierno hará lo necesario para que la aerolínea «cumpla con sus obligaciones».

stockimage.

«Ya hemos pasado el punto en el que podrían decir que este es un problema provocado por el clima», aseveró en una entrevista con la cadena ABC el secretario, quien subrayó que el resto de aerolíneas ya operan con casi total normalidad.

Buttigieg atribuyó el caos aéreo a un «fallo del sistema» de la propia aerolínea, a la que advirtió que debe devolver el dinero del vuelo y pagar el hospedaje de los pasajeros que se queden en tierra.

«Nunca he visto una situación de cancelaciones como esta. Esto requerirá un esfuerzo extraordinario por parte de Southwest y haremos un esfuerzo extraordinario para asegurarnos de que cumplan con sus obligaciones», dijo.

Southwest publicó en su web que los usuarios con vuelos cancelados pueden pedir un reembolso y aquellos que tengan previsto viajar entre hoy y el 3 de enero pueden cambiar su viaje sin un costo adicional.

Según Flight Aware, los aeropuertos más afectados por cancelaciones y retrasos son el de Denver (Colorado), el de Las Vegas (Nevada), el Midway de Chicago (Illinois) y el de Baltimore (Maryland), que da cobertura a la capital estadounidense, Washington.

El temporal invernal Elliot impactó al país la semana pasada con gélidas temperaturas, fuertes nevadas y vientos huracanados, dejando más de 50 muertos por el frío y los accidentes, además de 1,7 millones de hogares sin luz y miles de pasajeros en tierra que querían reencontrarse con sus familias por Nochebuena y Navidad.

Búfalo, en el condado de Eire, en el noroeste del estado de Nueva York, fue la zona más afectada por el temporal. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, decretó allí el estado de emergencia y las autoridades locales elevaron este miércoles a 34 el número de fallecidos.

El servicio meteorológico nacional (NWS, en inglés) informó que un nuevo frente frío afecta ahora el oeste del país, con lluvias intensas, nevadas y fuertes vientos.

Las temperaturas mínimas llegan esta vez a los 5 °F (-15 °C) en lugares como Maxbass (Dakota del Norte) o Silver Gate (Montana), ambos en el noroeste. EFE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *