Nadia Ramlagan
Expertos afirman que los estilos de vida sedentarios, la inseguridad alimentaria y otros factores estan impulsando el aumento de la diabetes infantil en Kentucky.
Las investigaciones muestran que a nivel nacional, la cantidad de jóvenes con diabetes tipo 2 aumentó en un 77% durante el primer ano de la pandemia, en comparación con los dos años anteriores.
Leslie Scott es profesora asociada y enfermera pediatra en el Centro de Diabetes Barnstable Brown de la Universidad de Kentucky.
Scott, afirma que cada vez se diagnostican más casos de diabetes tipo 1 y tipo 2 en niños y niñas. Dice que cuanto más jóvenes sean diagnosticados, mayores serán las probabilidades de desarrollar afecciones como hipertensión arterial, enfermedad renales y neuropatías en el futuro.
“Algunos de los síntomas son muy vagos y difíciles de descubrir,” dice Scott. “Pero si tienes un niño que bebe muchos más líquidos de lo normal, si pierde peso inesperadamente, si va mucho al baño; es recomendable que le hagan una evaluación.”
Según la Asociación Americana de Diabetes, se calcula que 352,000 estadounidenses menores de 20 años tienen diabetes diagnosticada.
La diabetes fue la octava causa de muerte en Estados Unidos en 2021, y fue responsable de más de $300,000 millones de dólares en costos medicos directos tan solo en 2022.
Ben Chandler es CEO en la Fundación para un Kentucky Saludable, cuya nueva campaña pretende concientizar a la comunidad sobre la prevención y ayudar a las familias a detectar los signos de advertencia de esta enfermedad en los niños.

Afirma que un estilo de vida más activo y el mantenimiento de un peso saludable pueden contribuir en gran medida a reducir el riesgo.
“Tampoco tenemos las pruebas adecuadas para los Jóvenes, asegura Chandler. “Podriamos tener más eventos comunitarios que podrían incluir proyecciones gratuitas. Para que haya cosas que se puedan hacer y también en las escuelas.”
Scott añade que las enfermeras escolares pueden desempeñar un papel fundamental en la detección temprana de la diabetes en los niños y niñas y en la mejora de su salud en general.
“Existen pautas para detectar el riesgo de diabetes tipo 2 en los niños, y eso comienza en la pubertad, a la edad de 10 años, cuando comienzan los niños con sobrepeso u obesidad, ahi se debe comenzar a monitorear algunos de esos riesgos,” dice Scott.
Vivir con diabetes puede resultar estresante y aislante para los niños. Scott afirma que Camp Hendon, un campamento de verano para diabéticos con sede en Louisville, ofrece un entorno educativo y de apoyo, asi como una experiencia normal de campamento de verano para niños que tienen que controlar regularmente sus niveles de glucosa en sangre y administrarse insulina.
