Milwaukee (EE.UU.).- Donald Trump no pareció plenamente Trump en su primer discurso tras el intento de asesinato que sufrió el pasado sábado en un mitin. Sereno, sin exaltarse y sin levantar la voz, se presentó ayer ante sus seguidores en la Convención Nacional Republicana para aceptar la nominación con un mensaje de tono conciliador, aunque con sus propuestas radicales de siempre.
Poco más de una hora y media duró el discurso en el que apenas mencionó al presidente Joe Biden, de quien siempre se ha burlado por su avanzada edad, tanto con palabras como con jocosas imitaciones de sus movimientos.
Empezó a hablar precisamente llamando a la mesura política al afirmar que “es necesario curar la división de la sociedad” y que será el mandatario de todos los estadounidenses, y no solo de los de su partido.
“Creo que fue un poco más suave porque está agradecido de seguir vivo. Se vio más suavizado y creo que eso es bueno”, apuntó a EFE Aaron Russell, un delegado del Partido Republicano de Georgia que presenció el discurso.
En opinión de Martha Cole, de California, Trump siempre ha sido “extremadamente interesante, elocuente y divertido”, pero hoy “parecía un poco más apagado”, una situación normal porque no todo el mundo afronta “un intento de asesinato”, apuntó a EFE.
La de hoy fue la primera intervención pública de Trump desde que fue víctima de un intento de asesinato el sábado durante un mitin en Butler (Pensilvania) y, aunque su discurso fue el mismo de siempre en el fondo, con la inmigración, China y su virus como algunos de sus temas favoritos, no lo fue en la forma.
Trump apareció en el foro unas horas antes de iniciar su discurso. Y lo hizo con la oreja derecha vendada, que se ha convertido en una tendencia estilística entre sus seguidores, que la llevan por solidaridad.
El pasado lunes apareció inesperadamente en el recinto y ha estado acudiendo todos los días, para escuchar a varios de los ponentes, entre ellos algunos de sus familiares. Ya desde el comienzo de la convención se auguraba un Trump distinto. “Trump ha cambiado. Se quitó la ropa de uno y se puso la de otro. Es como antes de Cristo y después de Cristo”, contaba a EFE el pasado lunes la congresista republicana de Florida María Elvira Salazar.
Tras lo sucedido en Butler, el candidato republicano a la presidencia rompió su discurso y lo rehizo por completo. En él se ha visto a un Trump emocionado, relatando cómo transcurrió el suceso que casi le cuesta la vida: “La bala del asesino estuvo a un cuarto de pulgada de quitarme la vida”, dijo. “Si no hubiera movido la cabeza la bala del asesino habría entrado perfectamente y yo no estaría aquí esta noche, no estaríamos juntos”.
El próximo sábado, Trump ofrecerá un mitin en Gran Rapids (Míchigan), el primero con su candidato a vicepresidente, J.D. Vance y el primero tras el suceso que casi le cuesta la vida. Un evento en el que se podrá observar si el nuevo Trump es permanente o si ha sido fruto de las circunstancias temporales.
La agenda de Trump
Estas son sus principales promesas si consigue regresar a la Casa Blanca, muchas de las cuales han sido plasmadas en el programa electoral aprobado esta semana durante la Convención Nacional Republicana de Milwaukee.
– Inmigración y frontera
El republicano, que ganó en 2016 con el proyecto de construir un muro fronterizo, promete acometer la mayor deportación de migrantes en la historia de Estados Unidos, donde viven más de 10 millones de personas en situación irregular.
Trump asegura que frenará la “invasión” de migrantes, reinstalará su programa “Quédate en México”, que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar su trámite desde el lado mexicano de la frontera, y vetará de nuevo la entrada a personas de varios países musulmanes.
En una entrevista con la revista Time, abrió la puerta a construir campos de detención de migrantes y a desplegar el Ejército para perseguir indocumentados.
– Economía y energía
Bajo su lema “Hagamos Estados Unidos grande otra vez”, quiere impulsar una política proteccionista que aplique aranceles a todos los productos que importe el país.
Asegura que levantará las políticas que promueven la fabricación de vehículos eléctricos en Estados Unidos y que frenará la importación de coches provenientes de China, país con el que pretende intensificar la guerra comercial.
Si vuelve al poder, promete también que aumentará la producción de petróleo y de gas para reducir los precios de la energía y que llevará a cabo el mayor recorte de impuestos de la historia.
– Política exterior
Trump asegura que pondría fin rápidamente a la guerra de Ucrania, aunque no ha aclarado si para lograr un acuerdo de paz apoyaría la anexión rusa de parte del territorio ucraniano. Amenaza además con cortar la ayuda a Kiev si los aliados europeos de la OTAN no aumentan su gasto militar.
El expresidente ha prometido defender a Israel y, en el debate de junio con el demócrata Joe Biden, no se comprometió con la creación de un Estado para los palestinos.
Quiere también catalogar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas y utilizar el Ejército para combatirlos.
– Justicia y democracia
Trump dice que ordenará al Departamento de Justicia perseguir a Biden, a quien acusa sin pruebas de haber orquestado una “caza de brujas” en su contra por los casos que el republicano tiene en los tribunales.
Quiere despedir a miles de funcionares de carrera para desmantelar lo que llama el “Estado profundo” y recortar la independencia de las agencias federales para concentrar el poder en la Presidencia.
El republicano, que se negó en 2020 a aceptar su derrota electoral y está acusado de haber instigado el asalto al Capitolio de enero de 2021, asegura que solo aceptará los resultados de noviembre si son “honestos”.
– Aborto y LGTBI
Trump defiende que cada estado del país debe ser libre para regular el acceso al aborto, después de que la mayoría conservadora del Tribunal Supremo, con tres jueces nombrados por el propio republicano, tumbara en 2022 el derecho federal a esa práctica.
El magnate neoyorquino ha descartado imponer un veto nacional al aborto, aunque la facción más radical del partido se lo pide.
El candidato republicano quiere cortar los fondos públicos a los colegios en los que se hable de identidad de género y prohibir a las mujeres trans (a las que llama hombres) participar en competiciones deportivas femeninas. EFE
