Ante un estadio prácticamente lleno, Louisville City se consolidó este sábado como líder indiscutible de la Conferencia Este de la USL Championship y allanó su camino hacia el campeonato. Tras un comienzo apretado, finalmente se impuso por 3 a 1 al Charleston Battery (South Carolina), su rival directo en la punta de la tabla.
La rivalidad deportiva entre estos dos equipos —hasta el momento, los mejores de la Conferencia Este— generó tanta expectativa que el Lynn Family Stadium registró la mayor asistencia de la temporada. A la fortaleza morada llegaron 13,526 aficionados (el aforo máximo es de 15,000).
El primer tiempo fue del City. Comenzó dominando el mediocampo y de a poco fue ganando espacio hasta llegar al área contraria. El Battery, que salió al campo con uniforme blanco y rayas amarillas, también tuvo el balón, pero no la disposición de ataque. Y eso es lo que le costó el partido.
Los descuidos de los visitantes dieron paso a varios contragolpes que terminaron desviados con las justas por los defensores o el portero Adam Grinwis. Sin embargo, a los 15 minutos, tras un tiro de esquina, el defensor del City Aiden McFadden se elevó sobre las demás cabezas y con un potente frentazo puso el tanto de apertura.
Aunque los ataques de los morados fueron una constante y pudieron servir para ampliar la ventaja, a la línea de delanteros —Serrano, Harris y Wilson— todavía le costaba entenderse y desperdició muchas oportunidades de marcar. La potencia del equipo venía de la sólida defensa y del medio campo.
Los dos equipos se fueron al camerino a renovar fuerzas, pues más que el honor deportivo, a dos meses y medio de que termine el campeonato, lo que estaba en juego era la punta del campeonato.

La tónica del segundo tiempo fue similar, con los morados tomando la iniciativa y los visitantes tratando de mantener el balón en el medio campo.
A los 59 entró la nueva adquisición del equipo, Phillip Goodrum, uno de los mejores jugadores de la liga, que destacó en el Tulsa y que ahora tiene el desafío de brillar en Louisville.
La presión del City aumentó, pues era imperativo asegurar el triunfo. Pero Charleston supo defenderse bien e, incluso, contraatacar de vez en cuando.
La tensión que provocaba la falta de gol en las gradas se liberó en los últimos minutos del encuentro. A los 82’, Jensen Wilson puso el segundo gol y Goodrum se bautizó en el equipo con el tercero a los 86’.
El Lynn Family Stadium se convirtió en una fiesta. Era tal el festejo que a los 92’, en el descuento, los visitantes marcaron un golazo, sin que a nadie se le moviera un pelo. El partido estaba decidido y el City se ratificaba en la parte alta de la tabla con 4 puntos de ventaja. Los aficionados salieron felices y las cuentas del club tuvieron una buena recaudación. No obstante, aún con pocas fechas por delante, nada está ganado aún.
