Tesla Inc. enfrenta una ola de incendios, vandalismo y violencia contra sus concesionarios, vehículos e infraestructura en Estados Unidos. Algunos incidentes se atribuyen al activismo ambiental, mientras que otros son vistos como una reacción al papel de Elon Musk en la administración de Donald Trump.
A principios de marzo, una estación de carga de Tesla en Littleton, Massachusetts, se incendió, y las autoridades indicaron que el incidente no fue un accidente.
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En la costa oeste, en Seattle, también se han registrado ataques contra Tesla y sus concesionarios. En una agencia de la compañía, varios autos fueron pintados con una “X” roja.
A nivel nacional, ha surgido el movimiento “Tesla Takedown”, con activistas que organizan protestas contra Musk y su empresa.
En un incidente destacado en 2022, una estación de supercargadores de Tesla en California fue vandalizada y varios vehículos fueron incendiados. Un grupo que se adjudicó la responsabilidad citó su preocupación por la minería de litio para baterías de vehículos eléctricos y los vínculos de Tesla con Musk como motivos del ataque.







Los concesionarios y salas de exhibición de Tesla también han sido blanco de ataques. En 2021, una sala de exhibición en Oregón fue vandalizada con grafitis que decían “Elon = Criminal Climático” y “Los vehículos eléctricos no son la solución”. Se han reportado incidentes similares con ventanas rotas y daños materiales, a menudo acompañados de mensajes que critican las prácticas laborales de Musk o Tesla.
No todos los incidentes parecen tener motivaciones políticas. En 2022, un propietario de Tesla en Texas incendió intencionalmente su propio vehículo en un estacionamiento, alegando frustración con el servicio al cliente de la compañía.
Algunos activistas argumentan que la dependencia de Tesla de las baterías de iones de litio contribuye a la degradación ambiental, mientras que otros ven a la empresa como un símbolo del capitalismo moderno. La imagen pública de Musk y sus declaraciones polémicas en redes sociales también lo han convertido en una figura polarizadora, lo que ha generado animadversión en algunos casos.
Tesla ha condenado los actos de violencia y vandalismo, enfatizando su compromiso con la sostenibilidad y la innovación. La compañía ha reforzado las medidas de seguridad en sus instalaciones y concesionarios. Musk ha comentado sobre algunos incidentes en redes sociales, expresando su frustración y pidiendo mayor comprensión sobre la misión de Tesla de acelerar la transición hacia la energía sostenible.
