LOUISVILLE – A medida que se acerca el segundo aniversario de la trágica muerte de Breonna Taylor (13 de marzo 2020), el alcalde Greg Fischer publicó una actualización sobre los cambios sustantivos iniciados en los últimos dos años, y el trabajo que aún queda por hacer para construir una ciudad de verdadera equidad y justicia.

Fischer en su comunicado dice que aunque se han hecho grandes avances en el compromiso de hacer de Louisville una ciudad de compasión, creando oportunidades para que todos puedan alcanzar su máximo potencial, en todos las partes de la ciudad, los sucesos del 2020 demostraron que se debe hacer más que la inversión debe ser más y avanzar más rápido. Lo cual, dice el mandatario, se ha estado haciendo desde entonces.

El alcalde enumeró los cambios específicos que el departamento de la policía, LMPD, está haciendo.

• Se implementó la Ley de Breonna, que prohíbe las órdenes de arresto sin tocar la puerta y amplía los requisitos para el uso de cámaras corporales por parte de los agentes.

• Se contrató a la firma consultora de seguridad pública reconocida a nivel nacional Hillard Heintze para realizar una revisión de arriba a abajo de LMPD, que describió las áreas de debilidad y proporcionó una guía para mejorar.

• Se fortalecieron las normas de uso de la fuerza y del uso de gases lacrimógenos.

• Cambió la política de LMPD con respecto al deber de un oficial de intervenir en caso de que vea a un compañero usar fuerza excesiva.

• Se realizaron reformas en las políticas de órdenes de allanamiento y decomiso de divisas.

• Se aprobó y financió un programa piloto para desviar una cantidad de llamadas al 911 a una respuesta no policial centrada en la resolución de problemas, la reducción de la tensión y la derivación a los servicios comunitarios apropiados. La ciudad aprobó un contrato con Seven Counties Services para ejecutar el programa, que se espera que comience a finales de este mes.

• Se estableció una Junta de Responsabilidad y Revisión Civil y la Oficina del Inspector General y contrató a Ed Harness como el primer Inspector General de la ciudad.

• Cambió el liderazgo de LMPD, nombrando a Erika Shields como Jefa después de una búsqueda nacional con el Foro de Investigación Ejecutiva de la Policía (PERF), y contrató a Jackie Gwinn-Villaroel como Subjefa, para ayudar a liderar el camino en la construcción de confianza entre la policía y la comunidad.

• Se inició una nueva Liga de Actividades de la Policía Metropolitana de Louisville (PAL, por sus siglas en inglés) para reunir a niños, policías y comunidades a través de una variedad de actividades, campamentos, clubes y deportes fuera del horario escolar, creando oportunidades para la tutoría y para que jóvenes y oficiales interactuen en un ambiente positivo.

El programa comenzó en enero de 2022 y ya 150 niños han estado activos en programas de boxeo, baloncesto y culinarios con la guía de 25 oficiales de LMPD. El programa se ampliará a finales de este año para incluir otras actividades como pesca y campo traviesa.

• Se agregó un incentivo de $5,000 a los oficiales para que compren una residencia principal en una zona censal calificada y continuamos alentando esta oportunidad de propiedad de vivienda.

• Implementó un Sistema de Intervención Temprana a fines de 2021 para alertar a los supervisores sobre cambios repentinos de comportamiento en los oficiales u otros factores, como el uso de la fuerza, el uso de licencia por enfermedad y accidentes vehiculares. Las alertas harán que los supervisores aborden comportamientos potencialmente problemáticos y, si corresponde, encuentren formas de redirigir.

• Se amplió la política de LMPD para garantizar que todos los oficiales sean examinados al azar una vez al año.

• Se formó el equipo de desescalada con miembros del clero, para responder a escenas de trauma comunitario y servir como un recurso para aquellos afectados por la tragedia.

• Implementó una nueva Oficina de Rendición de Cuentas y Mejoras que incluye

  • Crear nuevos puestos de capacitación, incluido un instructor legal de tiempo completo, un redactor de currículos y un director académico;
  • Establecer una Unidad de Auditoría Interna para revisar las investigaciones sobre el uso de la fuerza, la respuesta a la violencia doméstica, el cumplimiento del sistema de video portátil y otras áreas críticas;
  • Establecer una Junta de Revisión de Desempeño para evaluar incidentes de uso de la fuerza y ​​proporcionar retroalimentación rápida para mejorar el desempeño de los oficiales, capacitación adicional y recomendar los cambios necesarios en la política, el equipo, la supervisión y las comunicaciones; y
  • Crear una Unidad de Bienestar, que incluirá un psicólogo de tiempo completo, consejeros y un Capellán de tiempo completo para apoyar la salud mental y el bienestar de los oficiales.

Además, la ciudad ha cambiado fundamentalmente el acuerdo de negociación colectiva con la FOP (Orden de Fraternidad de la Policía) para mejorar la rendición de cuentas y la documentación, que incluye:

• Limitaciones a los ascensos para oficiales con hallazgos sostenidos de parcialidad, falsedad, cargos penales abiertos o investigaciones penales pendientes;

• Limites en equipo militarizado;

• Eliminación de los requisitos para que algunas denuncias contra oficiales sean destruidas después de 90 días;

• Hacer permanentes hallazgos disciplinarios pasados que involucren el uso excesivo de la fuerza, conducta sexual inapropiada, parcialidad, actividad criminal y veracidad;

• Requerir más pruebas de drogas y alcohol para los oficiales, especialmente después de incidentes críticos; y

• Subordinación del acuerdo a cambios en la legislación estatal.

Además, como resultado de su conducta en el caso de Breonna Taylor, el oficial de LMPD Brett Hankison fue despedido en 2020 y los oficiales Myles Cosgrove y Joshua Jaynes fueron despedidos en 2021. La ciudad continuará defendiendo estos despidos en apelación.

El alcalde describió todo este trabajo como fundamental para alcanzar la meta de que LMPD se convierta en el mejor departamento de policía de la nación y señaló que se avecinan más cambios a medida que la ciudad continúa trabajando con el Departamento de Justicia en su revisión del departamento.

El alcalde también les recuerda a los residentes que “volver a imaginar la seguridad pública requiere una reforma más amplia, en toda nuestra ciudad y nuestra nación. Al igual que la salud pública, la seguridad pública es demasiado grande para que una sola entidad sea responsable, y es algo en lo que todos tenemos un papel en la creación”.

Con ese fin, el presupuesto de la ciudad para el año fiscal 2021-22 invierte en un sistema de seguridad pública basado en un enfoque de “gobierno completo” y “toda la ciudad”, que incluye: movilización comunitaria, prevención, intervención, cumplimiento, cambio organizacional y desarrollo, y reingreso.

Y reconociendo que el crimen a menudo es impulsado por la pobreza y la falta de oportunidades y esperanza, la ciudad ha realizado importantes inversiones en viviendas asequibles ($40 millones este año, con un total de más de $100 millones desde 2011), prevención de desalojos ($89 millones en asistencia de alquiler este año), apoyando a las pequeñas empresas, especialmente las pequeñas empresas propiedad de afroamericanos, así como el apoyo a programas como Evolve502, SummerWorks, Tech Louisville y la iniciativa Future of Work.

Para finalizar, el alcalde instó a los residentes a involucrarse en el enfoque de seguridad pública de “toda la ciudad”, utilizando el dolor del 2020 para impulsar el trabajo necesario para crear una ciudad más fuerte, más unida, más equitativa y justa: “Así es como nos aseguramos de que este tipo de tragedia nunca vuelva a ocurrir. Ese es el camino a seguir”.

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