Un grupo de médicos y profesionales de la salud a favor de la salud reproductiva emitieron ayer una carta abierta para hacer un llamado a los legisladores de Kentucky “para que protejan la libertad de las mujeres” y deroguen la prohibición total del aborto.
Kentucky prohibió el aborto en agosto de 2022, por lo que los médicos que atienden estos casos corren el riesgo de ser procesados penalmente. Además, la Legislatura ha promulgado más regulaciones antiaborto en los últimos años.
En su carta, los médicos sostienen que las leyes estatales son restrictivas y “afectan a todos los habitantes de Kentucky, no sólo a las mujeres”.
Según este grupo, los servicios de salud en el estado son deficientes, lo que incide aún más en los riesgos para la población. Por ejemplo, señalaron, en 2021 más de la mitad de los 120 condados de Kentucky no tenían un médico obstetra-ginecólogo dedicado y el déficit de atención primaria alcanza al 94% de estos.
Por otra parte, indicaron que Kentucky ocupa el puesto 36 entre 50 en mortalidad infantil y tiene la sexta tasa de mortalidad materna más alta del país.
Los médicos sacaron una encuesta nacional a cerca de 500 estudiantes de medicina de tercer y cuarto año con intereses en todas las especialidades, en la que se revela que casi el 60% dijo que era “poco probable” que solicitaran una residencia en un estado con restricciones al aborto.
“Las prohibiciones del aborto hacen que sea más difícil retener y contratar médicos en Kentucky y continúan la espiral descendente de atención médica inadecuada o no disponible. Los médicos no están dispuestos a vivir y trabajar en un estado que los ponga a ellos y a sus pacientes en riesgo”, dice la carta.
Sobre el aborto
“Las decisiones de atención médica complejas y personales deben tomarse entre un profesional de la salud y el paciente, sin la interferencia de legisladores cuyas decisiones no se basan en la ciencia, las mejores prácticas de la salud o un mayor interés en el paciente individual”.
Con esa premisa, los médicos exhortaron a los legisladores a comprender que las condiciones de los embarazos no son únicas, pues hay muchos con complicaciones, como anomalías fetales letales o diagnósticos de cáncer durante la gestación. “Lo que define y exige el aborto tiene matices”, subrayaron.
Por otra parte, agregaron, están los casos de mujeres que intentan abortar para interrumpir un embarazo inviable y evitar la angustia emocional o la amenaza física de tener un feto que no puede sobrevivir fuera del útero, así como otros relacionados con incesto o violación.
La agrupación manifestó que muchos de sus integrantes se han visto obligados a poner en riesgo la atención de pacientes, debido a las leyes estatales restrictivas “que criminalizan los estándares de atención médica basados en evidencia”. La carta tiene más de 300 firmas de apoyo.
