Por Xavier Reyes
Ser intérprete en los tribunales no es solamente traducir al inglés palabra por palabra lo que dice una persona que forma parte de un proceso legal en la corte. Es también ponerse en su lugar. Es un servicio público comprometido con la humanidad de quien necesita trasladar sus argumentos al juez y al jurado.
Esa ha sido la tarea que Jean Bellego, un carismático mexicano que bordea los 62 años, ha venido desempeñando durante más de una década en los tribunales de Kentucky, sirviendo a la comunidad de habla hispana. Sin embargo, ahora vive circunstancias difíciles debido a que le fue diagnosticado un cáncer agresivo y a que no cuenta con seguro médico.
No importa si el profesional trabaja para el demandado, el acusador o el testigo. La tarea del intérprete es comprender su caso, captar el tono de su voz, asimilar esas palabras que solo se usan en el día a día.
Sus amigos más cercanos se encargaron de levantar una campaña de recolección de fondos en GoFundme (gofundme.com/f/medical-care-for-ky-interpreter-jean-bellego).
Como lo señala Joshua Elliott, el jefe del equipo de traductores de la corte: “quizás la palabra ‘intérprete’ es la correcta, porque un profesional de este campo es un gran actor que, incluso, asume la personalidad de quien se expresa ante un jurado. A veces, lo que está en juego es la libertad de una persona, su vida, y es en los matices donde hay muchos significados”.
Pero ese trabajo de servicio llevado a cabo por Jean se ha visto mermado. Sucedió de un momento a otro. A finales del año pasado, tras varias dolencias, le diagnosticaron un cáncer de pulmón que se ha regado a otras partes de su cuerpo.

Un mensaje inesperado
En un mail enviado el año pasado a Joshua y a Alexandra, sus colegas, Jean les cuenta que desde hace más de un año tenía un dolor extraño en la parte media de la espalda, así como en el esófago, el pecho y el estómago.
“En teoría, todo estaba bien”. Jean pensaba que se trataba de problemas estomacales o de una contractura muscular en la espalda. Pero el dolor empezó a ser cada vez más fuerte.
Como su costumbre era viajar a Mérida y a Puebla (México) cada seis meses, aprovechaba para hacerse atender allá por el dentista, el médico de atención primaria o hacerse pruebas de laboratorio. Y así lo hizo.
Se sometió a un escaneo simple y al día siguiente el doctor lo recibió muy preocupado. Dijo que había verificado sus sospechas con el jefe de radiología, quien confirmó la sospecha inicial de un cáncer metastásico en pulmones, columna e hígado.
Luego fue a ver a una oncóloga, quien le comentó que sin tratamiento su esperanza de vida sería de entre 6 y 12 meses. En cambio, con un tratamiento adecuado podría tener mejores días, algo que ya había pasado con varios pacientes.
Sus amigos más cercanos se encargaron de levantar una campaña de recolección de fondos en GoFundme (gofundme.com/f/medical-care-for-ky-interpreter-jean-bellego).
“Esa es la parte médica…, ahora me gustaría hablar sobre el trabajo”, dijo en su mensaje a Joshua y Alexandra. “Realmente, necesito seguir trabajando y les agradecería mucho que me permitieran seguir brindando servicios remotos (como intérprete)”.
Jean también relata que tuvo que postergar su regreso a Louisville, debido a los tratamientos.
Tanto los doctores como sus familiares le aconsejaron quedarse en México. “Temo que tendré que mudarme a Mérida por bastante tiempo o tal vez para siempre o a Puebla. Mis hermanas creen que debería estar cerca de mi familia y dejar que ellos me cuiden, lo cual puede parecer lógico.
Al final del correo, Jean expresó su pesar por el mal momento. “Lamento darles a ambos estas terribles noticias, pero, diablos, es lo que es y además he tenido una vida maravillosa. No creo ni conozco ninguna institución que esté dispuesta a cuidar de mí en Kentucky sin el dinero que se necesita, pero, si conocen de alguna, estaré encantado de investigar. Les agradezco por leer, por aguantarme todo este tiempo y sobre todo, espero que me permitan brindar servicios remotos. Nunca me cansaré de decir que este es el trabajo que me hace extremadamente feliz cada minuto y seguramente extrañaré las interacciones personales”.

Las despedidas
A Joshua, de 44 años, ese mensaje le rompió el corazón. Se dio cuenta que Jean no solo era un intérprete querido y reconocido con el que trabajaba ya más de 12 años, sino un amigo al que admiraba tanto como a un familiar cercano, como a un padre.
Jean Bellego, finalmente, pudo viajar a Louisville en enero de este año.
Aunque era un intérprete independiente, la oficina de traductores de la corte lo invitó a su reunión de planificación para rendirle un homenaje.
“Es una persona que cae bien a todo el mundo y ha trabajado mucho para proveer servicio en más de 5,000 asignaciones, algunas con más de una persona”, destacó Joshua. “Todos los que lo conocen, sin excepción, me han dicho que les encanta hablar con él por ser tan profesional y tan servicial”.
Fue un momento emotivo, con halagos y abrazos, en medio del mes más crudo del invierno.
Pero Joshua comparte, además, otro momento íntimo, inolvidable. Ese mismo mes, fue a la casa de Jean para intercambiar obsequios. “Le regalé una Biblia bilingüe hermosa”, dijo.
Era una despedida. Se abrazaron y se agradecieron como hermanos por toda la generosidad compartida en sus vidas profesionales.
“Fuimos amigos durante tanto tiempo y nunca le había preguntado en qué creía. Es increíble que nunca había hablado de eso”.
A cambio, Jean le regaló una medalla de oro que su hermana había adquirido en una catedral de París con una inscripción sobre Jesús.
Fue una despedida. “Lloramos, derramamos unas cuantas lágrimas”.
La campaña
Jean ahora está en México. Volvió para continuar su tratamiento y someterse a quimioterapias, pues al no tener un seguro médico en Estados Unidos no le quedó otra opción que regresar a su país, donde tiene alguna cobertura.
Sin embargo, los costos médicos son muy elevados. Por ello, sus amigos más cercanos se encargaron de levantar una campaña de recolección de fondos en GoFundme (gofundme.com/f/medical-care-for-ky-interpreter-jean-bellego).
Entre enero y mediados de marzo, la iniciativa recaudó un monto importante, que, de todos modos, aún es insuficiente para cubrir los gastos básicos.
Para la campaña, Joshua escribió: “Mi nombre es Joshua Elliott y soy un intérprete de español de Kentucky. Creé esta recaudación de fondos para ayudar a mi querido amigo y colega Jean Bellego. A Jean le diagnosticaron recientemente un cáncer terminal y se encuentra en tratamiento para prolongar su vida. Como muchos intérpretes independientes, Jean no tiene seguro médico y los costos de sus medicamentos y atención han sido abrumadores. Jean ha sido un activo increíble para los tribunales de Kentucky durante años y años. Si usted ha tenido la suerte de conocerlo o trabajar con él, o si simplemente desea hacer algo para ayudar a quien ha servido a la comunidad, considere hacer una donación. Cualquier cantidad, por pequeña que sea, será muy apreciada”.
Joshua está muy agradecido con las muestras de apoyo y los aportes para Jean. El dinero se lo enviarán a México.
Hoy, el intérprete que solía ponerse en los zapatos de los demás para servirles de la mejor manera necesita que esa comunidad a la que sirvió le haga justicia.
