No fue una noche de lunes cualquiera en Louisville. Este 22 de abril, el KFC Yum! Center no solo se convirtió en un sitio de comunión entre Bad Bunny y más de 20 mil fanáticos, sino también en un hito para la comunidad latina de Kentucky.
El puertorriqueño llenó el aforo del recinto, con capacidad para 22 mil espectadores. Aunque la presentación comenzó a las 9 pm, desde la tarde miles de seguidores llegaron a las puertas con banderas de Brasil, México, Colombia, Venezuela…, y, por supuesto, de Puerto Rico, su país natal.
El concierto en Louisville fue la vigésimo novena (29) parada del Most Wanted Tour, un recorrido del artista por varias ciudades de Estados Unidos, salvo una fecha en Toronto (Canadá) y el cierre pendiente en San Juan (Puerto Rico).
La gira empezó el 21 de febrero de 2024 en Salt Lake City (Utah) y tiene previsto concluir el 8 de junio en San Juan. En total, son 49 presentaciones agendadas en toda norteamérica.
La noche en Louisville
El show de Bad Bunny en Louisville fue una mezcla de canciones y ovaciones. Fue muy emotiva, de una complicidad cargada de energía.
De antemano, se sabía que el estilo de Benito Martínez, su nombre original, es controversial, por lo que la gente lo ama o lo odia, sin puntos medios. Bueno, en el KFC Yam! Center se reunió con quienes lo adoran.
Desde que salió al escenario, no pararon los gritos y los llantos. Una tras otra se fueron dando las canciones, las antiguas y las nuevas. La primera fue Nadie sabe y la última Where she goes. Cantó exitos como Safaera, Callaita, Soy peor, La santa, Dákiti… Fue un repertorio lleno de trap y reguetón.
En un momento, se detuvo a charlar y agradecer a su público. Dijo que no recordaba si antes había estado en Kentucky, a lo que sus fanáticos respondieron con un contundente “Nooo”.
Le hicieron caer en cuenta que en el 2017, siendo famoso, pero aún no la megaestrella que es hoy, se presentó en el Mellwood Art Center cerca del centro de Louisville.
Benito les agradeció por refrescarle la memoria y, otra vez, por seguirlo desde sus inicios.
Cerca de la medianoche terminó el concierto, en medio de la locura de gritos ensordecedores. La gente salió feliz y contenta a sus casas.






Se abren las puertas
Los organizadores del concierto expresaron a la prensa acreditada, entre la que estuvo Al Día en América, su satisfacción por el evento, pues aunque esperaban una buena asistencia, no se imaginaron que se iba a vender toda la boletería, ¡Sold out!
Esto marcó un hito, pues hace muchos años que un artista latino en pleno auge no visitaba Kentucky, un estado caracterizado por su población principalmente estadounidense. Los cantantes que han llegado se han presentado en locales más pequeños, con públicos muy específicos.
Según el último censo, menos del 8% de los habitantes de Louisville son hispanos, un dato oficial que se pone en duda cada vez que se recorren las calles o los centros comerciales de la ciudad. En realidad, la población hispana es mayor.
Por ello, la exitosa presentación de Bad Bunny genera nuevas expectativas en el negocio del entretenimiento. Los organizadores del show sostienen que si las cosas marchan bien, en el mediano plazo podría haber una nueva sorpresa para la comunidad latina de Louisville y Kentucky.










