La goleada fue como “una patada en la espinilla”, lamentaron los aficionados
Los 90+ minutos se hicieron eternos para la afición morada. El marcador positivo nunca llegó. Peor aún, en los últimos cinco minutos cayeron dos goles más en contra, dejando al líder de la USL atónito y exhausto.
A pesar de que LouCity se mantiene en la cima de la tabla, gracias a la ventaja de goles y puntos acumulados, no se puede negar que fue una goleada inesperada y dolorosa. Más de 26 tiros a puerta no fueron suficientes para empatar a Rhode Island, que ya se había ido al descanso con una ventaja de 2-0.

90 minutos eternos y un calor extenuante
La afición no dejó de apoyar. La esperanza era que después del descanso, el equipo reaccionara y diera vuelta al marcador.
En el fútbol se dice que un marcador de 2-0 es uno de los más engañosos, porque el equipo ganador tiende a confiarse y bajar la guardia. Pero eso no sucedió. Rhode Island regresó a la cancha quizás con más fuerza, y en el minuto 67, JJ Williams anotó el tercer gol de los visitantes.
El excesivo calor y el resultado en contra pasaron factura y los muchachos de morado no lograban descontar. Con el tiempo agotándose, el marcador ya era 3-0.
Faltando 5 minutos para el final del tiempo reglamentario, Dylan Mares anotó el primer gol para Louisville gracias a un pase de Dávila.






El árbitro decidió añadir nueve minutos. La afición morada, cansada pero esperanzada en un empate, quedó boquiabierta cuando al minuto 91 Noah Fuson disparó y anotó el cuarto gol para Rhode Island. El resultado era 4-1.
La esperanza se agotó, los graderíos comenzaron a vaciarse. La lucha por el honor continuó y en el 95’, Morris anotó el segundo gol para Louisville.
Pero segundos después, Isaac Angking de Rhode Island selló el resultado anotando el quinto gol de la noche. La mayoría de la afición ya se había ido. Los que quedaban, con una mirada incrédula, leían el marcador: 5-2. El silbatazo final llegó exactamente al minuto 99.
LouCity cayó por goleada 5-2 en su propia casa contra el penúltimo lugar de la Conferencia del Este. “La goleada fue como una patada en la espinilla”, dijo Danny Cruz. “Es frustrante, pero me hago responsable.” Cruz mencionó que intentó cambiar la estrategia en el segundo tiempo, poniendo todas sus piezas en juego, pero no funcionó.
“El fútbol es un deporte cruel y por eso lo amamos”, dijo el mediocampista de LouCity, Dávila, quien asistió a Mares en el primer gol de descuento. “En la primera parte controlamos el juego, creamos más oportunidades, pero los partidos se ganan o se pierden en el área. Lo dimos todo. No hay una buena manera de perder. No es que hayamos jugado mal, y eso duele, pero tenemos un partido la semana que viene”.
