Al menos dos de los tres heridos en el accidente aéreo del viernes pasado en Louisville se recuperan de las heridas y, a pesar de los delicados tratamientos a los que han sido sometidos, su vida no corre riesgo.
Así lo informó el Kentucky Flight Training Center en un comunicado difundido este lunes y publicado por la prensa local.
El accidente ocurrió pasadas las 6 pm del viernes, cuando la avioneta Piper PA-28 perdió potencia y cayó sobre la intersección de Kresge Way y Breckenridge Lane, junto al Baptist East Hospital, en Louisville.
Además de daños en el cableado de la zona, la pequeña nave chocó a un vehículo del lugar. Sin embargo, no se reportaron víctimas fatales ni heridos en la calle. Los únicos afectados habrían sido los tripulantes, según la información preliminar. No se descarta, no obstante, que uno de los ocupantes del automóvil afectado también haya sido atendido en un hospital. Los datos se manejan con reserva.

De acuerdo con el comnunicado divulgado by reproducido por la prensa de Louisville, ese día el instructor de vuelo Evan Peele intentó realizar un aterrizaje de emergencia en la pista de Bowman Field. Aunque no logró su objetivo, dice el comunicado, maniobró con habilidad la avioneta para evitar una tragedia.
Peele se encuentra recuperándose y la piloto privada Jessica Deis ya recibió el alta médica por heridas menores. Del estado de salud del tercer ocupante aún no se ha publicado información.
La Administracion Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) investigan el accidente.
