Algunos habitantes de Kentucky tienen más probabilidades de que se les diagnostique cáncer y de morir a causa de esta enfermedad que otros.
El dr. Nathan Vanderford, profesor asociado de toxicología y biología del cáncer en la Facultad de Medicina de la Universidad de Kentucky, dijo que el estado tiene un enorme problema de cáncer. La Commonwealth ocupa el primer puesto a nivel nacional en cuanto a tasas generales de incidencia y el segundo en tasas generales de mortalidad por este mal, con unos 30.000 casos al año y 10.000 fallecimientos. Agregó que “Appalachia es la zona cero del cáncer”.
Señaló que hay 54 condados en el este de Kentucky que están en la región de los Apalaches y que “las tasas de cáncer allí son significativamente más altas”.
Las tasas de incidencia de cáncer de pulmón son más del 100% más altas en el este de Kentucky que el promedio nacional.
Los residentes de los Apalaches de Kentucky tienen un 8% más de probabilidades de morir de un cáncer prevenible o detectable que sus contrapartes que no son de esa zona.
Vanderford señaló que más de 150 estudiantes han participado en el programa de Formación Profesional en Oncología de los Apalaches, cuyo objetivo es abordar las disparidades en su tratamiento.
“Involucramos a estudiantes de secundaria y de grado de cualquiera de los 54 condados de los Apalaches en la investigación, la educación y el seguimiento clínico, todo ello con el objetivo de motivarlos y prepararlos para seguir carreras relacionadas con el cáncer”, explicó Vanderford.
Holly Burke, coordinadora del programa, dijo que los estudiantes participantes exploran cómo el cáncer ha afectado a sus familias y comunidades, en particular el de pulmón.
“Hablaron de sus experiencias y por qué creen que las tasas son tan altas”, observó Burke. “Y luego también dieron soluciones sobre lo que creen que se puede hacer para reducir esas tasas”.
La Sociedad Estadounidense del Cáncer recomienda que se realicen pruebas anuales de detección del cáncer de pulmón a las personas de entre 50 y 80 años que fumen o hayan fumado anteriormente y tengan un historial de tabaquismo de 20 paquetes al año o más.
