Louisville, Ky. — Una coalición de grupos interreligiosos y líderes comunitarios se reunió este miércoles en el edificio del Concejo Metropolitano de Louisville para abogar por que la ciudad siga siendo un lugar de bienvenida para los inmigrantes, a pesar de las políticas de endurecimiento anticipadas del presidente electo Donald Trump.
El grupo, llamado Coalición Interreligiosa por la Justicia de los Inmigrantes, expresó su preocupación por posibles deportaciones masivas y otras medidas que consideran antiinmigrantes. Su mensaje fue claro: “Louisville debe mantener su ordenanza de 2017, la cual prohíbe que el Departamento de Policía Metropolitana de Louisville (LMPD) refiera a personas a la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés)”.
La coalición también pidió al LMPD que evite realizar actividades basadas en perfiles raciales, especialmente mientras el departamento atraviesa un proceso de reformas.
Muhammad Babar, médico de origen en Pakistán y que es parte del grupo, destacó la importancia de los inmigrantes en el sector de la salud, señalando que el 38% de los trabajadores de cuidado en el hogar y de ancianos, así como el 28% de los médicos, son inmigrantes. “A medida que nuestra población envejece y la falta de personal crece, los trabajadores de la salud inmigrantes seguirán desempeñando un rol cada vez más vital, especialmente en las comunidades rurales”, afirmó Babbar. “Hacemos un llamado a los líderes nacionales para que adopten un enfoque compasivo al tratar las políticas de inmigración”.
Amber Duke, directora ejecutiva de ACLU Kentucky, calificó las políticas de inmigración propuestas por Trump como “crueles y extremas”, argumentando que no mejoran la eficacia del sistema. “Los derechos civiles y libertades están bajo ataque con esta nueva administración”, dijo. “Hacemos un llamado a los líderes locales y estatales para que rechacen esta agenda radical e inhumana y protejan a nuestros vecinos inmigrantes”.
A la conferencia también asistieron varios funcionarios electos de los distritos metropolitanos de Louisville, quienes mostraron su apoyo.
La coalición instó a los líderes comunitarios a mantenerse firmes en la defensa de los derechos de los inmigrantes y en el compromiso de Louisville como una ciudad inclusiva.
