Por Xavier Reyes — Al Día en América

La protesta nacional en contra del endurecimiento de las políticas de inmigración del presidente Donald Trump tuvo eco en Louisville, donde varios negocios latinos cerraron sus puertas y se activaron las redes sociales para promover “un día sin latinos en los Estados Unidos”.

Supermercados mexicanos —como Guanajuato, Puebla o Mi Preferida, entre otros— no atendieron este lunes 3 de febrero.

En un recorrido realizado por Al Día en América se pudo comprobar que a estos negocios, se sumaron algunos restaurantes y tiendas de víveres.

“En unión a un día sin inmigrantes, estamos cerrados el lunes 3 de febrero”, señalaba un pequeño cartel pegado en la entrada del supermercado Puebla, en Jeffersontown.

Dos locales del supermercado Guanajuato, uno ubicado en la Bardstown Road y el otro en la Preston Hwy, estuvieron cerrados. En el de la Preston Hwy, una zona de mucha presencia latina, se pegó en la entrada una guía en español de los derechos que tienen los inmigrantes en caso de ser requeridos por algún agente federal.

Anuncio colocado en la puerta del supermercado Puebla, Louisville Ky, con motivo de la protesta del 3 de febrero de 2025 contra las políticas de inmigración del presidente Trump.

Juan Porras, un joven guatemalteco que buscaba hacer sus compras, vio con sorpresa las puertas cerradas. Sin embargo, dijo estar de acuerdo con la protesta. “Hoy no voy a tener lo que buscaba, pero no importa; de alguna manera, el gobierno debe entender que no somos criminales, sino trabajadores”, dijo.

Hacia el sur, sobre la misma Preston Hwy, el restaurante El Molcajete Ky también colocó un mensaje para sus clientes: “Hoy 3 de febrero, no se prestará el servicio por apoyar a nuestra comunidad latina. Nos vemos nuevamente el día martes. Gracias”, indicó en su anuncio improvisado, escrito con un marcador.

Las protestas contra las medidas antiinmigrantes tomadas por la administración de Trump se extendieron en todo Estados Unidos. En estados con alta concentración latina —como California o Texas— han habido incluso manifestaciones en las calles, en las cuales la gente ha sacado sus banderas y ha puesto música para reafirmar su identidad y pedir al gobierno más respeto y mesura a la hora de tomar sus decisiones.

Otra expresión de descontento fue el llamado a los hispanos a no ir al trabajo o a los centros de estudio, así como evitar hacer compras en locales estadounidenses.

“Es una buena idea, porque así los gringos se van a dar cuenta de que necesitan de nuestra gente no solo como fuerza de trabajo, sino como consumidores”, comentó Leonardo Chávez, un obrero sin documentos que lleva más de una década en Louisville.

Aunque el último censo de población (de 2020) señala que la comunidad latina en el condado de Jefferson (Louisville) es del 7,5%, en las calles y en las tiendas los trabajadores y consumidores hispanos se han multiplicado en los últimos años, convirtiéndose en una importante pieza de la economía local.

La mexicana Martha Sánchez, quien creció en Texas y tiene ciudadanía americana, organizó un encuentro de inmigrantes para protestar con pancartas en solidaridad con aquellos que han sido injustamente perseguidos y deportados en las redadas ordenadas por el presidente Trump.

“Estamos de acuerdo en que todos debemos cumplir las leyes, pero al mismo tiempo estamos viendo que esto se está fuera de control, se están llevando a todo el mundo”, lamentó Sánchez. “Esta es la primera protesta y veremos que pasa a futuro, hasta tanto lo único que pedimos que los hispanos no podemos ser insensibles a lo que está sucediendo; tenemos que decir ‘No al racismo’ y ‘No a la discriminación’”.

Louisville stores and restaurants joined the ‘Latino boycott’ against Trump’s immigration policy

Por Xavier Reyes — Al Día en América

The national protest against President Donald Trump’s immigration crackdown echoed throughout Louisville on Monday, when several Latino businesses closed their doors and announced their decision to close via social media in order to promote “a day without Latinos in the United States.”

Mexican supermarkets, like Guanajuato, Puebla and Mi Preferida, among others, did not serve on Monday, February 3.

In a tour conducted by Al Día en América, it was confirmed that these businesses were closed for business. These were not the only businesses joining in the protest, as other area restaurants and grocery stores participated as well.

“In conjunction with a day without immigrants, we are closed on Monday, February 3,” said a small sign posted at the entrance of the Puebla supermarket in Jeffersontown.

Two Guanajuato supermarket locations, one located on Bardstown Road and the other on Preston Highway, were closed. The Preston Highway location, which is in an area with a large Latino presence, posted a notice in Spanish listing immigrants’ rights in case they are interrogated by federal agents.

Juan Porras, a young Guatemalan looking to do his shopping, was surprised to see the closed doors. However, he said he agreed with the protest. “Today I won’t get what I was looking for, but it doesn’t matter; somehow, the government must understand that we are not criminals, but workers,” he said.

Farther down Preston Highway, the El Molcajete Ky restaurant also posted a message for its customers. Handwritten in marker, the sign read, “Today, February 3, service will not be provided to support our Latino community. See you again on Tuesday. Thank you.”

Protests against the anti-immigrant measures taken by the Trump administration spread throughout the United States. In states with a high concentration of Latinos like California or Texas, there have even been demonstrations in the streets. People were seen displaying their native flags and playing music to reaffirm their identity. It was a plea to the government for more respect and moderation when making its decisions. Another expression of discontent was the call for Hispanics not to go to work or school, as well as to avoid shopping in American stores.

“It’s a good idea, because this way the gringos will realize that they need our people not only as a workforce, but as consumers,” said Leonardo Chávez, an undocumented worker who has been in Louisville for more than a decade.

Although the latest population census (from 2020) indicates that the Latino community in Jefferson County (Louisville) is 7.5%, on the streets and in stores Hispanic workers and consumers have multiplied in recent years, becoming an important part of the local economy.

Mexican Martha Sánchez, who grew up in Texas and has American citizenship, organized a meeting of immigrants to protest with signs in solidarity with those who have been unjustly persecuted and deported in the raids ordered by President Trump.

“We agree that we all must comply with the laws, but at the same time we are seeing that this is getting out of control, they are taking everyone away,” lamented Sánchez. “This is the first protest, and we will see what happens in the future, until then the only thing we ask is that Hispanics cannot be insensitive to what is happening; we have to say, ‘No to racism’ and ‘No to discrimination.’”

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