El auge del trabajo remoto y el nomadismo digital ha incrementado el uso de redes WiFi públicas, pero los expertos advierten sobre sus peligros y cómo protegerse.
El teletrabajo desde cafeterías, aeropuertos o transportes públicos se ha vuelto una práctica común, pero conlleva riesgos de ciberseguridad. Según la firma Indusface, las redes WiFi abiertas son más vulnerables a ataques de hackers y aumentan la exposición a malware.

Los puntos más peligrosos para conectarse
- Restaurantes y cafeterías: Las redes abiertas facilitan ataques Man in the Middle (MITM), donde los ciberdelincuentes interceptan datos como contraseñas o transacciones financieras.
- Hoteles: Sus redes públicas permiten que cualquier persona acceda al sistema, poniendo en riesgo información confidencial de huéspedes o empleados.
- Transporte público: WiFi en trenes o autobuses son blancos frecuentes para robo de datos empresariales o personales mediante malware.
- Aeropuertos: Miles de usuarios los convierten en zonas críticas para fraudes como el Business Email Compromise (BEC) o el robo de datos de tarjetas.

Recomendaciones para navegar seguro
Venky Sundar, presidente de Indusface, sugiere:
- Evitar la conexión automática a WiFi públicas.
- Usar una VPN para encriptar la información.
- Actualizar el software antivirus y proteger aplicaciones con tecnología WAAP.
- Realizar escaneos DAST para detectar vulnerabilidades en sistemas corporativos.
Aunque lo ideal sería no usar estas redes, la realidad del trabajo nómada hace indispensable seguir estas pautas. Proteger los equipos es clave para evitar ciberataques, concluyen los expertos.
Por Ricardo Segura
EFE – Reportajes
