Por Kentucky Lantern |
Miles de residentes de Kentucky salieron a las calles bajo el sol otoñal para protestar contra el gobierno del presidente Donald Trump, desmintiendo con sus acciones las acusaciones republicanas que cuestionaban sus motivos.

En Lexington, Gracia O’Brien, de 71 años, dijo: “Cuando en el Congreso dijeron que esto sería una manifestación de ‘odio a Estados Unidos’, respondí: ‘No, yo amo a mi país’. Quiero que mis nietos sepan que alzé la voz. Soy mayor, y nunca había sentido tanto miedo por nuestra democracia como ahora”.

En Midway, Marsha Bezold levantó un cartel con la bandera estadounidense y las palabras “Pro-América. Anti-Trump”. Explicó que protestaba por la “destrucción de nuestra Constitución” y los recortes a la salud que afectarían a su familia. “Trump busca intimidar a los estadounidenses para imponer su poder sin límites”, dijo. “Este no es el país en el que crecí. Ronald Reagan se revolcaría en su tumba al ver esto”.
Escenas en Bowling Green




En Louisville, el excongresista demócrata John Yarmuth saludó a una multitud reunida en el Belvedere: “Hola, mis compañeros terroristas. Aparentemente así es como los republicanos y esta administración nos llaman: terroristas, antifa, criminales violentos”.
El congresista republicano Tom Emmer acusó recientemente a los demócratas de “preferir apoyar el ala proterrorista de su partido antes que reabrir el gobierno”. Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, calificó las marchas “No Kings” como manifestaciones de “odio a Estados Unidos”.
Lexington




Manifestaciones similares se realizaron en ciudades pequeñas como Pikeville, donde los manifestantes portaban carteles con frases como “Campesinos contra el fascismo”, y en Owensboro, donde más de 500 personas participaron pacíficamente en una protesta en el centro. En Morehead, los organizadores contaron más de 300 personas —y dos disfraces de dinosaurio— en el mitin “No Kings”.
En Frankfort, cientos se reunieron frente al Capitolio estatal, actualmente en renovación, bajo el lema “No tronos, no coronas, no reyes”. El veterano Dennis Van Horn dijo asistir por la “angustia de ver al presidente pisotear la Constitución y el estado de derecho”.



Entre los asistentes estaba Alyssa Cumming, de Woodford County, quien llegó acompañada de su perro, Cody, para apoyar a sus amigos inmigrantes. “No tengo poder político, solo mis pies”, dijo. “Pero todos podemos hacer algo”.
La representante estatal demócrata Erika Hancock también habló en el evento: “El mensaje de No Kings es claro: los gobernantes deben servir al pueblo, no al revés”.
El candidato demócrata John “Drew” Williams, quien compite contra el republicano James Comer, afirmó: “Esto es lo que luce la democracia. La conversación debe ser constante, no solo cuando sentimos que el gobierno se excede”.

En Louisville, miles marcharon por el centro y se concentraron junto al puente del río Ohio. Carteles como “Los derechos de los inmigrantes son derechos ciudadanos” y “Somos antifa” se multiplicaban entre la multitud.
Rebecca Elliott, una de las participantes, advirtió: “Si permitimos que se niegue el debido proceso a nuestros vecinos inmigrantes, eventualmente todos perderemos ese derecho”.
Brad Ector, vestido con un disfraz inflable de dragón, explicó con humor: “Alguien tiene que derretir ICE”, en referencia al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.




Las marchas “No Kings”, celebradas en todo el estado, fueron en su mayoría pacíficas, coloridas y diversas, con un mensaje común: rechazar el autoritarismo y reafirmar la democracia.
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