LOUISVILLE, KY – El gobernador Andy Beshear y el Departamento de Justicia anunciaron formalmente la acusación federal de cinco residentes de Louisville implicados en un esquema de fraude y lavado de dinero relacionado con la emisión de licencias de conducir.
El fraude operaba en la oficina regional del Nia Center, en West Broadway. Según la acusación, las empleadas Donnita Wilson y Aariel Matthews abusaron de su acceso al sistema para alterar registros y emitir licencias sin que los solicitantes realizaran los exámenes obligatorios. Por su parte, Raul Tellez Ojeda, Lazaro Castello Rojas y Robert Danger Correa actuaban como reclutadores.

Explotación de la comunidad
Los reclutadores cobraban cuotas ilegales de entre $200 y $1,500 dólares a ciudadanos no estadounidenses con presencia legal en el país. Se aprovechaban de personas nuevas en Kentucky o con dificultades con el idioma inglés, haciéndoles creer que el pago era un proceso legal para agilizar el trámite y evitar las pruebas de manejo de la Policía Estatal (KSP).

Detección y consecuencias
El Gabinete de Transporte de Kentucky (KYTC) detectó las anomalías durante una revisión de rutina, lo que llevó a la revocación de 1,985 credenciales obtenidas ilícitamente. Las autoridades aclararon que el caso no involucra la emisión de documentos a personas sin estatus legal, sino la omisión de pruebas de aptitud para conductores legítimos.
Los acusados enfrentan cargos graves que podrían resultar en hasta 20 años de prisión por fraude y lavado de dinero. “La verificación adecuada es un requisito previo para garantizar la seguridad en nuestras carreteras”, afirmó el Fiscal Federal Kyle Bumgarner.

Como respuesta, el estado ha reforzado la capacitación contra el fraude y nombrado a Jeremy Slinker como subsecretario del KYTC para mejorar la supervisión en las oficinas regionales. Se recuerda que los acusados se presumen inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
