Alejandro Chan estudiante de la academia de Louisville City fue invitado a los campamentos de la selección de Guatemala
Por Jose Donis
La Academia de LouCity & Racing se ha consolidado firmemente como uno de los programas de desarrollo juvenil más destacados de la región, no solo por su capacidad para moldear futbolistas talentosos, sino por su enfoque en formar individuos integrales preparados para la alta competencia y ser la cantera de jugadores de futbol a nivel professional.
En el centro de este ecosistema de excelencia, surge la historia de Alejandro Chan, un joven guardameta cuya reciente trayectoria personifica la misión de la academia: crear puentes entre el talento local y el escenario internacional.

Una convocatoria con sabor a hogar
Para Alejandro, la invitación al campamento de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala no fue solo un logro deportivo, sino la realización de un anhelo que lo ha acompañado desde sus primeros pasos. “Mi primera reacción fue con mucha alegría y con mucho orgullo… ha sido mi sueño desde que nací, desde que aprendí a patear la pelota”, relata emocionado.
Nacido en Guatemala, Alejandro comenzó su idilio con el balón a los dos o tres años. Sus raíces son profundas; se identifica con orgullo como un “Panzaverde“, seguidor del equipo Antigua de su tierra natal. Esta conexión cultural otorga un peso emocional inmenso a su convocatoria. Poder llegar a representar a su patria será para él, la culminación de un proceso de vida apoyado por sus padres y abuelos.
El choque de estilos: Louisville vs. Ciudad de Guatemala
La experiencia en el campamento de la Ciudad de Guatemala fue una revelación táctica para el joven portero. Al enfrentarse a decenas de jugadores de alto nivel, Alejandro identificó contrastes marcados entre el fútbol que practica en Kentucky y el estilo centroamericano.

En la LouCity Academy, el modelo se centra en el juego colectivo: “se enfoca mucho en mover la pelota y jugar bien rápido… se empieza desde la defensa hasta que llega al frente”, explica Alejandro. Por el contrario, en el campamento nacional de Guatemala, observó un estilo más individualista y directo, basado frecuentemente en “pelotas largas y directas hacia arriba”.
Esta exposición a un “nuevo nivel” le ha dejado una lección clara: la necesidad de adaptación constante. “Aprendí que tengo que enfocarme y entrenar más duro cada día… tengo que alistarme para cualquier cosa que venga”, afirma con madurez. Su capacidad para observar estas diferencias y ajustar su juego para “adaptarse más con el fútbol de allá” es un testimonio de la formación analítica que recibe en la academia.
La visión de la Academia: formación y cultura
El éxito de Alejandro es visto por la dirección de la academia como una validación de su metodología. Guillermo Sánchez, Director Ejecutivo de la LouCity & Racing Academy, señala que Alejandro encarna los valores que la institución busca promover: “Aporta mucho esfuerzo, pasión y dedicación a su juego”.
Sánchez destaca que la clave reside en una “cultura y metodología alineadas” que permiten acortar las brechas entre el nivel juvenil y el profesional. Para la academia, un llamado a una selección nacional es un motor para continuar con las buenas prácticas y mejorar el apoyo a otros jugadores con metas similares. El enfoque es holístico, abarcando lo técnico, físico y mental, asegurando que los atletas estén listos para entornos de alta presión.
La ciencia de guardar la meta: la perspectiva de Thabane Sutu
Bajo la tutela de Thabane Sutu, entrenador de porteros con experiencia en la MLS y USL, Alejandro ha pulido los aspectos más finos de su posición. Sutu recuerda claramente qué fue lo que lo impresionó de Chan desde el principio: “Lo que más me llamó la atención cuando empecé a trabajar con Alejandro fue su fortaleza mental”.
Sutu explica que acostumbra someter a sus porteros a sesiones de entrenamiento sumamente rigurosas con un propósito específico: “Están diseñadas para medir su carácter y evaluar si pueden lidiar con la presión; Alejandro lo manejó de manera admirable”. Además de su carácter, el entrenador destaca las herramientas físicas del joven: “Sus otras cualidades son su explosividad, fuerza y pura valentía; además, golpea el balón muy bien a diferentes distancias”, una habilidad técnica crucial en el fútbol moderno.
Para Sutu, la invitación de Alejandro a Guatemala es una “hazaña monumental” y un momento de orgullo tanto para la familia como para el club. Sin embargo, advierte que el camino a la élite requiere un sacrificio constante. Aunque entrena con la academia tres días a la semana, Sutu enfatiza que para alcanzar el siguiente nivel se necesita una frecuencia casi diaria, similar a la intensidad de los profesionales con los que ha trabajado, como Trey Muse o Chris Hubbard.



Inspiración y Visión de Futuro
Alejandro no deja de estudiar a los grandes. Encuentra su inspiración en figuras como Marc-André ter Stegen y Manuel Neuer, observando sus jugadas más destacadas para intentar incorporarlas a su propio estilo bajo los tres palos.
Sin embargo, su visión de éxito trasciende las canchas. En un plazo de dos a cinco años, Alejandro tiene metas claras: “Quiero estar en la universidad estudiando medicina“. Al mismo tiempo, aspira a llegar a la selección mayor de Guatemala y mantenerse compitiendo en el nivel más alto posible, ya sea en el ámbito universitario o profesional.
Un Mensaje para la Juventud Latina
Con la humildad de quien reconoce el camino recorrido, Alejandro cierra con un consejo para las nuevas generaciones: “Nunca dejen de entrenar, nunca dejen de hacer cosas extraordinarias, especialmente los latinos… porque los latinos siempre están cambiando el mundo para lo bueno”.
La historia de Alejandro Chan es un testimonio de cómo la identidad cultural y la excelencia deportiva pueden ir de la mano. Con el respaldo de la LouCity & Racing Academy y la guía de mentores como Sutu y Sánchez, este joven portero está construyendo un futuro donde la medicina y el fútbol profesional son metas alcanzables a través del esfuerzo y la dedicación.
