LOUISVILLE, Kentucky — Bajo el brillo de los reflectores y ante una multitud vibrante de más de 103 mil aficionados, la potranca invicta Always A Runner escribió su nombre con letras doradas en la historia de Churchill Downs al imponerse con autoridad en la 152ª edición del Longines Kentucky Oaks, la carrera más prestigiosa de Estados Unidos para potrancas de tres años.

En una noche histórica —marcada además por la primera transmisión del Kentucky Oaks en horario estelar a nivel nacional por NBC y Peacock— la hija de Gun Runner, guiada magistralmente por José Ortiz y entrenada por Chad Brown, desplegó una poderosa carga en la recta final para dejar atrás a sus rivales y cruzar la meta con ventaja de un cuerpo y cuarto, deteniendo el cronómetro en 1:48.62 sobre pista rápida.
La victoria no solo confirmó el enorme talento de la potranca, sino también su impecable campaña: tres salidas, tres triunfos, consolidándose como una de las grandes protagonistas de la generación.

Desde el inicio, Explora marcó el ritmo del recorrido, presionada por Dazzling Dame, mientras favoritas y contendientes buscaban posición en un lote competitivo de 13 ejemplares. Entretanto, Always A Runner se mantuvo paciente en el grupo intermedio, reservando energías. Fue al entrar en la curva final cuando lanzó un avance abierto, limpio y contundente, una embestida que cambió por completo el panorama de la carrera.
Cuando Meaning, montada por Juan Hernández, parecía amenazar con tomar el control en la recta, Always A Runner respondió con otra velocidad. En los últimos metros se adueñó de la punta y se escapó con determinación rumbo al prestigioso manto de lirios rosas que distingue a la campeona del Oaks.
Meaning terminó segunda con una actuación sólida, mientras Counting Stars, conducida por Francisco Arrieta, cerró con fuerza para quedarse con el tercer lugar. Explora, valiente puntera durante gran parte del trayecto, finalizó cuarta.
Para José Ortiz, quien además firmó una jornada brillante con cinco victorias en la cartelera del Oaks Day, el triunfo tuvo un significado especial.
“En la última curva sentí que venía con una gran carrera. Tuvo que pelear fuerte para superar a las punteras. Ganar el Oaks es una experiencia increíble”, expresó el jinete puertorriqueño.
La historia de Always A Runner tiene además un matiz de resiliencia. Su entrenador, Chad Brown, reveló que la potranca superó una grave neumonía durante su desarrollo, una situación que incluso puso en duda su futuro competitivo.
“Hubo momentos en que no sabíamos si llegaría hasta aquí. Verla ganar de esta manera es simplemente extraordinario”, confesó Brown emocionado.
La edición 2026 del Kentucky Oaks también dejó huella fuera de la pista. La jornada rompió récords de apuestas, con 89 millones de dólares apostados en todo el programa del día, mientras la carrera principal generó más de 29 millones, cifras históricas que reflejan la creciente popularidad del evento.
En una noche de récords, emoción y espectáculo, Always A Runner no solo conquistó la carrera: conquistó Churchill Downs. Y lo hizo como corren las campeonas: con paciencia, poder y un cierre inolvidable.


















