“La Garra”: el enorme ring en la Casa Blanca por el cumpleaños 80 de Trump, entre críticas y sospechas de permanencia
Fuente: redes sociales

Eduard Ribas Admetlla

Washington, 11 jun (EFE).- La Casa Blanca presentó este jueves a la prensa “La Garra”, el gigantesco ring instalado en los jardines de la residencia presidencial para albergar la histórica velada de artes marciales mixtas prevista para el 14 de junio, con motivo del 80 cumpleaños de Donald Trump, en medio de fuertes críticas por la utilización privada del recinto y por la insinuación del mandatario de que la estructura podría quedarse de manera permanente.

Instalado en el Jardín Sur, el octágono donde se desarrollarán las peleas está cubierto por una enorme estructura metálica de casi 30 metros de altura, más alta que la propia Casa Blanca, de allí el apodo de “La Garra”. La estructura ha sido criticada por organizaciones de preservación histórica y por sectores políticos, que consideran una esto como una violación al monumento al convertir la residencia presidencial en un escenario de combates privados.

No es el único cambio de fondo que impulsa en la Casa Blanca, dado que entre sus proyectos estrella está la construcción en marcha de un gran salón de baile en la residencia presidencial que obligó a derribar la histórica Ala Este del edificio.

El ring, rodeado de gradas para 4.000 o 5.000 invitados y con unos 500 baños portátiles, ha desatado además una demanda ciudadana para frenar el evento, al considerar que se está utilizando un bien público para un festejo personal del mandatario. Fuera de la Casa Blanca se instalará una Fan Zone para que miles de aficionados sigan el combate en pantallas gigantes.

Trump, antiguo magnate de la construcción, ha generado aún más polémica al sugerir que “La Garra” podría quedarse de forma permanente en la Casa Blanca, comparándola con la Torre Eiffel, construida como estructura temporal en 1889 y nunca desmontada. Esta insinuación ha encendido las alarmas entre críticos que ven en ello un nuevo intento de Trump por alterar la esencia histórica de la residencia, tras haber impulsado la demolición de la histórica Ala Este para construir un gran salón de baile.

El evento, que costará unos 60 millones de dólares y ha sido organizado por la UFC en honor al cumpleaños presidencial, ha sido denunciado por grupos cívicos como una “privatización indebida” de la Casa Blanca. A esto se suma el malestar porque las festividades por el 250 aniversario de Estados Unidos giren en torno a la figura de Trump, quien también planea emitir pasaportes y billetes conmemorativos con su rostro.

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