En una de las mayores crisis de su mandato, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha cancelado definitivamente los planes para vender una participación de la Copa del Mundo a inversores privados. La decisión se produce tras una reacción violenta y coordinada de las confederaciones más poderosas del fútbol, lideradas por UEFA y Concacaf, quienes forzaron al mandatario a dar marcha atrás en su polémico proyecto “FIFA Forward Enterprise”.

Concacaf: “Falta de transparencia y procesos apresurados”

La Concacaf, que agrupa a las asociaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, se unió al frente de rechazo tras convocar a una reunión de emergencia con sus 41 miembros. En un duro comunicado, la confederación cuestionó abiertamente la necesidad de capital privado, señalando que la FIFA acaba de concluir la Copa del Mundo más rentable de su historia.

Los miembros de Concacaf expresaron una “profunda preocupación” por lo que consideraron un plazo artificialmente corto y la ausencia de una revisión adecuada por parte de los órganos de gobierno de la FIFA. Además de rechazar la propuesta, la organización ha instruido a sus representantes en el Consejo de la FIFA para que exijan el uso de las vastas reservas existentes de la institución para el desarrollo del fútbol, en lugar de recurrir a inversionistas externos.

El proyecto de los 20.000 millones de dólares

La iniciativa buscaba crear una filial valorada en 20.000 millones de dólares para gestionar los derechos comerciales de las competiciones de la FIFA, con un 20% de la propiedad en manos privadas. El “inversor ancla” identificado era una firma neoyorquina vinculada a Joshua Kushner, lo que aumentó las críticas sobre la dirección ética de la organización.

La presión alcanzó un punto crítico cuando la UEFA amenazó con un boicot total a todos los torneos de la FIFA, afirmando que “algunas cosas son simplemente demasiado importantes para venderlas”. A este bloque se sumaron no solo Concacaf, sino también la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), dejando a Infantino en un aislamiento político casi total.

Crisis interna y futuro de Infantino

El fracaso del plan ha provocado grietas profundas dentro de la propia FIFA. Carlos Cordeiro, asesor presidencial, renunció en señal de protesta, declarando que no podía permanecer impasible ante la privatización del Mundial.

Por su parte, el director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, acusó a Infantino de haber “engañado” al personal y calificó la iniciativa como el “proyecto de una sola persona”.

En su mensaje de retirada, Infantino reconoció que el proyecto creó divisiones que ya no permiten cumplir con los objetivos iniciales. Aunque el presidente intenta ahora convocar a todas las partes para “un espíritu de inte

rés compartido”, federaciones como la de los Países Bajos (KNVB) han declarado una “ruptura fundamental de la confianza” y han retirado su apoyo a su liderazgo. Con las elecciones presidenciales en el horizonte para marzo de 2027, el fallido intento de venta podría haber herido de gravedad la autoridad de Infantino al frente del fútbol mundial.

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *