LOUISVILLE, KY – En una emotiva ceremonia que celebró la resiliencia y el compromiso social, el Centro Muhammad Ali reconoció esta semana a Yolanda Moore con el prestigioso galardón “Daughters of Greatness” (Hijas de la Grandeza). Moore, una figura central y muy querida en la comunidad latina de Louisville, fue honrada por su liderazgo, filantropía social y su incansable activismo en la búsqueda de la justicia.

La serie “Daughters of Greatness” rinde homenaje a mujeres que, como agentes de cambio, encarnan los valores centrales de Muhammad Ali para construir un mundo más compasivo y justo. Para “Yoli”, como la llaman sus amigos y familiares, este reconocimiento representa la culminación de una vida dedicada a derribar barreras para los inmigrantes y refugiados.

Raíces de resistencia: “Nunca se haga menos”

Nacida en El Paso, Texas, de padres de ascendencia mexicana, Yolanda aprendió desde pequeña lo que significaba ser etiquetada como “la otra” en una era de discriminación sistémica. Recuerda con nitidez los carteles de “No se admiten perros ni mexicanos” y el trato injusto que recibió su padre durante las huelgas sindicales.

Yolanda Moore

Sin embargo, en lugar de albergar amargura, Moore adoptó las lecciones de fe y fortaleza de su tía abuela Josefina y su bisabuela “Mama Rita”, quien vivió hasta los 114 años. Fue Josefina quien le dio el mantra que definiría su vida cuando se mudó a Louisville en los años 80: “Nunca se haga menos”. Esas palabras, según Moore, quedaron grabadas en su corazón y han sido el motor de su lucha contra el machismo, el racismo y el odio.

Un puente para la comunidad en Louisville

Durante casi toda su vida adulta, Moore ha sido una defensora feroz de las necesidades de los inmigrantes. Trabajó durante 20 años como Coordinadora de Extensión para una iglesia local, donde gestionó recursos críticos para una de las poblaciones de inmigrantes más grandes de la Arquidiócesis de Louisville.

Su labor ha sido fundamental para conectar a la comunidad latina con organizaciones clave como las Escuelas Públicas del Condado de Jefferson (JCPS), la Universidad de Bellarmine, Norton Healthcare y el Center for Women and Families. Gracias a su gestión, se establecieron servicios de educación, salud y bienestar específicos para los latinos. Incluso colaboró con el Departamento de Policía de Louisville (LMPD) en las Academias de Policía para Ciudadanos Latinos, labor por la cual fue premiada en 2012.

Además de su trabajo institucional, Yolanda destaca con orgullo su labor personal: “Mi trabajo con ‘Opportunities for Life’, una línea directa para mujeres con embarazos no deseados… fui el contacto en español para Kentucky durante más de 10 años”, compartió Moore durante su discurso.

El corazón y la energía de una líder

Conocida por su sonrisa permanente y su energía vibrante, Yolanda es vista por muchos como una figura materna. David Planker, un reportero y abogado que se reencontró con ella tras 30 años, expresó con gratitud: “Gracias por dejarme estar aquí cuando estaba solo… Tu trabajo como defensora de la comunidad hispana tiene un impacto positivo en la vida de las personas”.

La conexión de Moore con el legado de Muhammad Ali es profunda y, en sus propias palabras, “un círculo completo”. En 2016, “Yoli” asistió al servicio funeral de Ali sin entrada, haciéndose pasar por reportera solo para poder honrar al “hijo nativo” de Louisville. Hoy, se declara una “embajadora autoproclamada del Centro Muhammad Ali”, comprometida a difundir su mensaje de unidad y dignidad dentro de la comunidad latina.

Al recibir su premio, Moore reafirmó su compromiso inquebrantable con una frase que ya es su sello personal: “¡Estamos aquí. Somos parte de la comunidad. Y no nos vamos a ninguna parte!”. Con el galardón de “Daughter of Greatness” en sus manos, Yolanda Moore demuestra que la verdadera grandeza reside en servir a los demás con un corazón abierto y una voluntad que jamás se hace menos.

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