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Mónica Negrón tiene 30 años, pero asegura que sus rodillas, sin la menor duda, tienen 75. “Como si fueran abuelitas”, dice, mientras muestra con orgullo las fotografías de los torneos de lacrosse que cuelgan de las paredes de su oficina en la Universidad de Louisville.

Mónica nació en Estados Unidos, en Bel Air, Maryland, aunque no duda en identificarse como latina. Su herencia y su experiencia de vida en una familia que jamás abandonó los valores y la cultura de Puerto Rico, la llenan de orgullo.

A lo largo de su carrera deportiva, Mónica se ha dedicado al fútbol, basquetbol, béisbol, voleibol, atletismo y lacrosse. Como jugadora de lacrosse, ha recibido varias distinciones y durante varias temporadas se convirtió en la capitana indiscutible del equipo de la Universidad de Louisville.

Mónica Negrón, Director, Hispanic/Latinx and Indigenous Initiaitive. Foto UofL.

El lacrosse es un deporte popular especialmente en la costa este de Estados Unidos. Consiste en un partido entre dos equipos de diez jugadores cada uno, quienes deben meter gol con una pequeña pelota de goma, en la portería contraria. Se juega sobre césped natural o sintético. Y utilizan un palo con una red en la punta y protecciones en la cabeza y rostro. El desgaste físico es intenso. Por esa razón, dice Mónica, ha tenido varias intervenciones quirúrgicas en sus rodillas.

¿Has sido siempre una buena deportista?

“De pequeña jugaba fútbol, baloncesto, béisbol. Mi familia es de Puerto Rico, somos ‘boricua proud’, aunque yo crecí en Maryland. Allí una de las entrenadoras jugaba lacrosse, que no es un deporte que nosotros jugáramos en la isla. Pero alguien le dijo a mi papá “oye, Mónica es buena en baloncesto, sería buena también en lacrosse”. No sabíamos nada de este deporte, pero después mi papá me dijo ‘Quiero que juegues algo que te dé tiempo, que sean 20 minutos y se acabe’”.

¿Qué edad tenías?

“Empecé a hacer deporte desde muy pequeña. Tengo dos hermanos mayores que siempre estaban jugando a un montón de deportes y yo, ya de chiquita, corría detrás de ellos, en Maryland. Es curioso, porque no he estado rodeada de muchos latinos. Viví en un buen vecindario, fui a buenas escuelas públicas. Siempre era la única persona diferente, todos eran blancos. Recuerdo que había una nena que se llamaba Marcela y que era la otra latina a la que conocí desde pequeña”.

¿Cuándo te instalaste en Louisville?

“En mi último año del colegio y que ya venía mi primer año de universidad. Más o menos a los 18 años. Desde entonces, toda mi vida de adulto ha sido aquí, en Louisville”.

Mónica Negrón representó a Puerto Rico en el campeonato mundial de Lacrosse.

¿Por qué viniste a Louisville?

“Porque quería jugar. Cuando estaba en noveno o décimo no sabía si quería jugar baloncesto o lacrosse. Cuando llegué ahigh school’ mis deportes cambiaron. Jugué voleibol en otoño, paré de jugar fútbol, quería enfocarme más en baloncesto y lacrosse. Había como 15 ó 20 escuelas que me estaban reclutando para jugar lacrosse y yo sé que quería jugar en división 1. Podía jugar en la división 2 ó 3, pero sabía que quería jugar en el máximo nivel posible. Ahora hay una liga profesional e internacional, pero cuando era pequeña Puerto Rico no tenía ni equipo. Y decidí Louisville porque quería ir a la Escuela de Medicina y estar en una universidad que le diera importancia al deporte y donde pudiera encontrar a una entrenadora que me hiciera mejor”.

¿Y la encontraste?

“¡Sí, era dura! Pero aprendí el nivel que tengo ahora. Sin ella, no hubiera podido hacerlo”.

¿Cómo fue el cambio de Maryland a Louisville?

“Crecí en los suburbios de Baltimore, es muy parecido. Tampoco es que tenía mucho tiempo (para darme cuenta), porque (al llegar a Louisville) estaba estudiando biología, era atleta, iba a prácticas adicionales, había tenido varias heridas, pasaba tiempo con médicos, entrenadores. Me operaron de la rodilla en el tercer año y ya he tenido cinco operaciones en total. ¡Y tengo 30 años!”.

Joven aún

“Sí, pero mis rodillas son como de 75 años, dice entre risas. Mi primera operación fue en noveno. Fue difícil explicárselo a mi entrenador de lacrosse y decirle ‘oye, me torcí mi ligamento y no puedo jugar más’. Mi segunda operación fue yendo a mi cuarto año; la tercera fue ya en cuarto. Y eso que fue el mejor año que tuvimos en Louisville, la primera vez que fuimos a un gran torneo”.

Iniciativas por la diversidad

La oficina de Mónica está llena de fotos y recortes de su vida como deportista, de su herencia boricua, pero también está repleta de proyectos en marcha para promover la diversidad y la inclusión.

Esa es la otra faceta de Mónica Negrón, quien del deporte pasó a destacar en el trabajo comunitario. Desde abril de 2021, se ha desempeñado como Directora de la Iniciativa Hispana, Latinx e Indígena del Centro Cultural de la Universidad de Louisville.

En su hoja de vida académica destacan su Maestría en Ciencias en Administración Deportiva y su Licenciatura en Biología, con especialización en español.

Sobre su escritorio hay dos monitores y su teléfono no deja de emitir alertas de reuniones y citas con personas de su equipo o para impulsar nuevos planes.

Hasta el momento, las casas abiertas, las noches de familia y amigos o el Mes de la Herencia Hispana han sido un éxito. El siguiente paso, sostiene, es conseguir más dinero para ampliar el fondo de becas.

¿Qué hace el programa que diriges?

“Nosotros queremos apoyar a los estudiantes hispanos, latinos e indígenas. Para ello podemos tener reuniones de uno a uno, ‘coaching meetings’. También hacemos eventos; no solo en el Mes de Herencia Hispana. Si alguien nos quiere contactar, nos puede encontrar durante todo el año, los 12 meses. Ahora, algo grande que estamos haciendo es ver la manera de financiar más becas para nuestros estudiantes. Creo que en 2016 empezó la beca de Al Día, donde podemos dar a uno o dos estudiantes una beca de 500 dólares.

¿Son becas parciales?

“Con el dinero que contamos solo se puede hacer parcialmente. No tenemos suficiente como para una beca total. La realidad es que muchos de los estudiantes trabajan de 30 a 40 horas (a la semana); a veces, en 2 ó 3 trabajos, algunos son indocumentados o tienen un estatus específico. Lo conozco porque he estado en esta universidad desde 2010”.

¿Cómo fueron tus estudios?

“Yo estudiaba biología, porque me serviría para ir a medicina. Y en otoño de mi último año de biología decidí que estudiar medicina no era para mí. Pero tenía que terminar con ese bachillerato, solo me faltaba un semestre más. En octubre de 2013 decidí que no quería medicina y no quería hacer nada con mi bachillerato en biología. Me decidí por administración deportiva. Siempre he sabido que quiero ayudar a las personas; anteriormente, creía que eso sería como doctora. Recuerdo que cuando era pequeña me decían que yo podía ser doctora y yo me quedaba con ese orgullo”.

Has sido deportista, tu carrera es en administración deportiva, antes biología. ¿Qué te llevó a vincularte a un trabajo comunitario como el que desarrolla actualmente?

“Trabajé en el desarrollo de estudiantes atletas por siete años, cuando estaba haciendo mi maestría y después por cinco años ‘full time’, pero tenía una profesora que me preguntó si me interesaba este puesto de trabajo. ‘Yo creo que tú puedes hacer algo bueno en esta posición, dijo’. Era octubre del 2020. Nosotros tenemos un grupo latino que se llama ‘Los Cardenales’, que son estudiantes atletas, pero quería algo más amplio, porque había estado aquí desde 2010 y no sabía dónde estaban los latinos. De verdad, no sabía que había un grupo de latinos, sabía que había cubanos, pero nada más. No tenía una conexión más directa, que ahora la tengo”.

¿Te identificas como latina?

“Sí, siempre, pero creo que es algo que a veces lo tuve como en silencio. Cuando estaba hablando con una tía, ella me decía ‘tú eres boricua’. Teniendo tanto tiempo a gente que no sabía mucho de mi cultura, de verdad, no podía hablarlo. Entonces, no sabía que había esa parte de mí que no estaba enseñando. Sin embargo, ahora, con este trabajo, aprendo más de las otras culturas latinas también”.

Poco a poco te fuiste encontrando

“Con esa diversidad latina para mí es algo especial. Yo tengo acento cuando hablo español, porque mi primera lengua es inglés, pero siempre he podido entender el español. Recuerdo a mi papá que decía ‘tú vas a hablar español’, aunque fue difícil porque yo iba a las escuelas y nadie era como yo. Entiendo que hay algunos que no hablan en español porque los papás quieren que ellos puedan hablar inglés para que no se vean ‘diferentes’. Hay varios problemas sobre los que podemos conversar; por ejemplo, que las mujeres ganan 49 centavos de dólar menos frente a lo que le pagan a un hombre blanco. Cuando yo supe de eso, me dio un poco de rabia, pero tampoco me sorprendía. Me parece que aquí hay algo que hacer. Hacer este trabajo es preocuparse por los demás, aprendiendo de nuestros valores de latinos”.

¿Cómo es un día de trabajo? 

“Empiezo entre las seis y las ocho de la mañana. Ahora que estoy retirada, y no me levanto tan temprano, pero cuando estaba jugando, jugué por Puerto Rico el verano pasado, era difícil trabajar tiempo completo. A veces sí me levantaba temprano para entrenar y hacer todo. Ahora estoy súper feliz de no tener que entrenar tanto. Aquí tengo más visitas que en mi casa; vienen los estudiantes, me cuentan cómo van las clases, la vida personal, la conexión con alguien que trabaja aquí. Porque mi trabajo es escucharles también. Algunos alumnos creo que no tienen tiempo o no saben lo que nosotros hacemos”.

¿Qué proyectos tienes a futuro? 

“Quisiera que la Universidad les dé cada vez más importancia a los latinos, a los hispanos y a los estudiantes porque a veces somos un grupo invisible. Quisiera que no se olvide que somos el grupo (la minoría) más grande y que estamos creciendo. Hace un par de años éramos el 5% (del total de alumnos) y hoy somos cerca de mil, el 8%. Y queremos seguir así, por eso es importante ampliar el programa de becas”.

¿Cómo te ves en el mediano plazo?

“Los planes a futuro están tranquilos. No sé, yo siempre he dicho yo quiero ser como la jefa, no sé en cuál negocio sea, y también hacer algo en donde yo pueda ayudar. Ahorita no tengo familia aquí y mi pareja me dice que pare un poco. Quizás en dos o tres años, no lo sé aún”.

DETALLES

  • Mónica Negrón jugó en el equipo de lacrosse de la Universidad de Louisville y fue capitana del equipo ganador del Torneo Big East en 2014.
  • En 2019, jugó para la selección nacional de Puerto Rico, donde se convirtió en la capitana del equipo.
  • Negrón es la directora y propietaria de Cardinal Elite Lacrosse Club, un club que heredó en 2015.

English version…

Mónica Negrón, the sports star who promotes Latino community inclusion and diversity

Mónica Negrón is 30 years old, but she assures her knees are 75, without the slightest doubt. “As if they were grannies,” she says, as she proudly displays the photographs of lacrosse tournaments that hang on the walls of her office in the University of Louisville.

Monica was born in the United States, in Bel Air, Maryland, although she does not hesitate to identify herself as Latina. Her heritage and her life experience in a family that never abandoned the values and culture of Puerto Rico fill her with pride.

Throughout her sports career, Monica has played soccer, basketball, baseball, volleyball, track and lacrosse. As a lacrosse player, she has received several honors, for several seasons and became the undisputed team captain of the University of Louisville.

Mónica Negrón, Director, Hispanic/Latinx and Indigenous Initiaitive. Foto UofL.

Lacrosse is a popular sport especially on the east coast of the United States. It consists of a match between two teams of ten players , who with a small rubber ball must score in the opposite goal. It is played on natural or synthetic grass with the use of a stick with a net at the end and protective face and head gear. The physical exhaustion is intense. For that reason, Mónica says, she has had several surgeries on her knees.

Have you always been a good athlete?

“As a child I played soccer, basketball, and baseball. My family is from Puerto Rico, we are ‘boricua proud’, although I grew up in Maryland.  One of the coaches there played lacrosse, which is not a sport we played on the island. But someone said to my dad “hey, Monica is good at basketball, she would be good at lacrosse too”. We didn’t know anything about this sport, but later my dad told me ‘I want you to play something that doesn’t take much time , that it will be over in  20 minutes’”.

How old were you?

“I started playing sports from a very young age. I have two older brothers who were always playing a lot of sports and I used to run behind them when I was little, in Maryland. It’s funny, because I haven’t been around many Latinos. I lived in a good neighborhood, I went to good public schools. I was always the only different person, everyone was white. I remember that there was a girl named Marcela and that she was the other Latina that I knew since I was little.

When did you settle in Louisville?

“In my last year of school and my first year of university was coming up. About 18 years old. Since then, my entire adult life has been here in Louisville.»

Why did you come to Louisville?

«Because I wanted to play. When I was in 9th or 10th grade I didn’t know if I wanted to play basketball or lacrosse. When I got to high school my sports changed. I played volleyball in the fall, stopped playing soccer, and wanted to focus more on basketball and lacrosse. There were like 15 or 20 schools that were recruiting me to play lacrosse and I know I wanted to play division 1. I could play division 2 or 3, but I knew I wanted to play at the highest level possible.  There is now a professional and international league, but back when Puerto Rico was small it didn’t even have a team.  I decided on Louisville because I wanted to go to medical school and be at a university that cared about sports and where I could find a coach that would make me better.»

And did you find it?

«Yeah, it was tough! But I learned because of the level I am at now. Without her, I couldn’t have done it.»

How was the move from Maryland to Louisville?

“I grew up in the Baltimore suburbs, it’s very similar. It’s not like I had a lot of time (to realize), because (when I arrived  in Louisville) I was studying biology, I was an athlete, I was going to extra practices, I had several injuries, I was spending time with doctors, coaches. I had knee surgery in the third year and I have already had five operations in total. And I’m only 30 years old!»

Still young

With a laugh she says “Yeah, but my knees are like 75 years old”. My first operation was in ninth grade. It was hard to explain it to my lacrosse coach and say ‘hey, I sprained my ligament and I can’t play anymore. My second operation was going into my fourth year; the third was already in fourth. And that was the best year we had in Louisville, the first time we went to a big tournament.»

Diversity Initiatives

Monica’s office is full of photos and clippings of her life as an athlete, her Puerto Rican heritage, but it is also full of ongoing projects to promote diversity and inclusion.

This is the other facet of Mónica Negrón, who came to stand out in community work because of sports. Since April 2021, she has served as the Director of the Hispanic, Latinx and Indigenous Initiative at the University of Louisville Cultural Center.

Her academic resume highlights her Master of Science in Sports Administration and her Bachelor’s Degree in Biology, specializing  in Spanish.

On her desk are two monitors, her phone doesn’t stop issuing alerts for meetings and appointments with people of her  team or new plans to push through.

So far, open houses, family and friends nights or Hispanic Heritage Month have been a success. The next step, she says, is to raise more money to expand the scholarship fund.

What does the program you oversee do?

“We want to support Hispanic, Latino and indigenous students. For this we can have one-on-one meetings, ‘coaching meetings’. We also do events; not only in Hispanic Heritage Month. If someone wants to contact us, they can find us throughout the year, 12 months. Now one big thing we’re doing is looking at ways to fund more scholarships for our students. I think the Al Día scholarship started in 2016, where we can give one or two students a $500 scholarship.

Are they partial scholarships?

“With the money we have, it can only be done partially. We don’t have enough for a full scholarship. The reality is that many of the students work 30 to 40 hours (a week); sometimes, in 2 or 3 jobs, some are undocumented or have a specific status. I know this  because I have been at this university since 2010.”

How did you do in your studies??

“I was studying biology, because it would help me  go into medicine. And in the fall of my last year of biology I decided that studying medicine was not for me. But I had to finish with that high school, I only had one more semester to go. In October 2013 I decided I didn’t want to study medicine and I didn’t want to do anything with my bachelor’s degree in biology. I decided on sports administration. I have always known I want to help people; previously, I thought I would as a doctor. I remember when I was little they used to tell me I could be a doctor and it would make me feel proud”.

You were an athlete, previously a biologist and your career is in sports administration. What led you to get involved in community work such as the one you are currently developing?

“I worked in student-athlete development for seven years when I was doing my masters and then for five years full time, but I had a professor who asked if I was interested in this position. ‘I think you can do something good in this position, she said.’ It was October 2020. We have a Latino group called ‘Los Cardenales’, who are student athletes, but I wanted something broader, because I had been here since 2010 and I didn’t know where the Latinos were. I really didn’t know there was a group of Latinos, I knew there were Cubans, but nothing more. I didn’t have a more direct connection as I do now.»

Do you identify as Latina?

“Yes, always, but I think it is something I always kept silent. In conversation with an aunt, she would tell me ‘you are Puerto Rican’. Spending so much time with people who didn’t know much about my culture, I really couldn’t speak of it. So, I didn’t know there was that part of me  I wasn’t educating others on. However, with this job, I learn more about the other Latino cultures as well.”

Little by little you found yourself

“The Latino diversity is something special for me. I have an accent when I speak Spanish, because my first language is English, but I have always been able to understand Spanish. I remember my dad saying ‘you are going to speak Spanish’, although it was difficult because I went to school and no one was like me. I understand  there are some who don’t speak Spanish because their parents want them to be able to speak English so they don’t look ‘different’. There are several problems  we can talk about; for example, that women earn 49 cents less compared to what they pay a white man. When I found out about it, it made me a little angry, but it didn’t surprise me either. It seems to me there is something we need to do about this.  This job is about caring for others, and  learning from our Latino values”.

What is a work day like?

“I start between six and eight in the morning. Now that I’m retired, and I don’t get up that early, but when I was playing, I played for Puerto Rico last summer, it was hard to work full time. Sometimes I did get up early to train and do everything. Now I’m super happy that I don’t have to train so much. Here I have more visitors than at home; The students come, they tell me how the classes are going, their personal life, the connection with someone who works here. Because my job is to listen to them too. I think some students don’t have time or don’t know what we do”.

What projects do you have in the future?

“I would like the University to give more and more importance to Latinos, Hispanics and students because sometimes we are an invisible group. I would like it not to be forgotten that we are the largest group (minority) and that we are growing. A couple of years ago we were 5% (of the total number of students) and today we are close to a thousand, 8%. And we want to continue like this, which is why it is important to expand the scholarships.”.

How do you see yourself in midterms?

“Future plans are still. I don’t know, I’ve always said I want to be like the boss, I don’t know what business it will be, and also do something where I can help. Right now I don’t have family here and my partner tells me to stop for a while. Maybe in two or three years, I don’t know yet.»

Embed https://twitter.com/monicegron20/status/1546248749219041287?s=20&t=qduqU4rEXpUwSdt2bwSH7Q

DETAILS

• Mónica Negrón played on the University of Louisville lacrosse team and captained the winning Big East Tournament team in 2014.

• In 2019, she played for the Puerto Rico national team, where she became the team captain.

• Negrón is the director and owner of Cardinal Elite Lacrosse Club, a club that she inherited in 2015.

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