La agencia del transporte de bus de Louisville (TARC) intentará detener su lenta agonía y, en lo que resta del año, buscará una mayor retroalimentación de sus usuarios, con el fin de obtener los insumos necesarios para su “plan-salvavidas” llamado TARC 2025: Moving Forward Together.

El proyecto tiene, al menos, tres motivaciones inmediatas: garantizar un servicio elemental para la ciudad, dinamizar el crecimiento económico e impedir que el déficit presupuestario —que alcanza unos $ 30 millones— se vuelva incontrolable. 

Cada vez menos usuarios

Un estudio de TARC revela cómo cada año disminuye el número de pasajeros. Entre 2013 y 2019, la caída fue del 34%; sin embargo, desde la pandemia (2020) hasta este año, se desplomó un 53% más.

Esa disminución se explica, entre otros motivos, porque mucha gente se vio impactada por los precios de la gasolina o por el Covid dejó de movilizarse y comenzó un trabajo o los estudios en casa.

El resultado para TARC ha sido catastrófico, pues redujo sus ingresos. La agencia explica en su estudio que “si bien el número de pasajeros ha disminuido desde 2013, el nivel general de servicio proporcionado se ha mantenido relativamente estable”.

Explica que el costo de una ruta tiene que ver, principalmente, con el pago de salarios, un costo que se le fue de las manos. De hecho, tuvo que despedir a varios conductores, lo que generó protestas del sindicato, y emprendió un proyecto de canje con JCPS y las escuelas públicas.

Desde 2013 hasta 2023, TARC operó alrededor de 550,000 horas de servicio al año, cantidad que disminuyó aproximadamente un 5% en este lapso. “En el peor momento de la pandemia, cuando TARC realizó cambios sustanciales en el servicio, el número total de horas de funcionamiento solo se redujo en un 10 %”, sostiene la empresa.

Sin embargo, el ritmo actual es imposible de sostener. El plan de TARC es reducir las horas de servicio en un 40 %; es decir, a menos de 290,000 horas anuales para 2026. “Esta gran reducción en el servicio será bastante notoria para la comunidad”.

La demanda

Aunque a primera vista parecería que Louisville es una ciudad que ya aprendió a moverse en vehículo propio, los estudios muestran que en la ciudad hay varias zonas con una gran necesidad de transporte público.

Para comenzar, esas investigaciones señalan que la mayor densidad residencial está al sur del downtown, en los vecindarios de Old Louisville y los demás que están cerca de la Universidad de Louisville (UofL), Germantown, corredor de Bardstown Road, West Louisville y las áreas cercanas al río Ohio. 

En coincidencia, muchas de estas zonas necesitan de transporte público, pues en los propios registros de la ciudad hay un catastro estadístico de las familias en las que no todos cuentan con vehículo propio.

“La mayor concentración de hogares sin vehículos se encuentra alrededor del centro de Louisville, Phoenix Hill y Old Louisville. Hay una densidad moderada a alta de hogares sin vehículos en todo el oeste. Fuera del núcleo histórico, hay algunos grupos de hogares sin vehículos en los suburbios del este, (que) corresponden a edificios de apartamentos, así como residencias para personas mayores”.

Las reformas

Cerca del 60% de los residentes del área metropolitana de Louisville/condado de Jefferson viven a menos de media milla de alguna parada de transporte público. La misma distancia se calcula en el 74% de los sitios de trabajo, según TARC.

La pregunta es si ese cálculo sirve de algo en la realidad. “Yo nunca utilizo bus. La parada está cerca de mi trabajo, pero demora mucho y me deja lejos de la casa”, comentó Clara Gómez, que vive en Fern Creek.

Sin embargo, estas distancias les sirven a los expertos para planificar las nuevas rutas, pues deben considerarse todos los factores posibles para atender a los usuarios que más lo necesitan. Por ejemplo, la distribución geográfica de la pobreza. 

Las áreas más pobres se encuentran, especialmente, en el centro y en las partes oeste y sur de Louisville. Aunque hay zonas suburbanas con menos densidad poblacional, pero con una gran necesidad de transporte público.

El Plan TARC 2025 contempla varios escenarios, pues mover rutas, horarios y frecuencias, de todos modos, termina afectando a alguien. En el estudio se plantean dos escenarios:

  • Concepto de Alta Demanda: el servicio se concentra en las calles principales y los tiempos de espera serían menores. Algunas personas tendrían que caminar más para llegar a una parada y otras no tendrían acceso.
  • Concepto de Alta Cobertura: el servicio se distribuye en todos los lugares que tienen servicio actualmente. Sin embargo, con el 50% menos de servicio, la frecuencia sería menor. Por lo tanto, habría que esperar mucho por un autobús.
https://twitter.com/ridetarc/status/1828164663047327770

Precisamente, para que la comunidad comente y dé sus puntos de vista sobre esta situación es que TARC lanzó un plan de actividades para acercarse a la comunidad. Tiene previsto reunirse con los usuarios en sus vecindarios y en eventos especiales. Además, puso a consideración una encuesta en línea.

Los insumos de esas reuniones serán procesados hasta fin de año. También se incluirán los comentarios de empresarios, autoridades y otros líderes sociales.

El plan de cambios, finalmente, se implementará a finales de 2025 e inicios de 2026. Pero, hasta tanto, TARC necesita algún respiro y busca subvenciones federales o estatales, al tiempo que se ajusta para reducir gastos. La lentitud de los procesos del Plan 2025 no arrojará resultados en el corto plazo, pero las autoridades, incluido el alcalde Greenberg, confían en que la cuerda ceda poco a poco y la asfixia económica dé paso a la recuperación.

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