Por Nadia Ramlagan, agosto de 2025.
Trabajadores de BlueOval SK, un fabricante de baterías para vehículos eléctricos, votarán esta semana por formar un sindicato en una planta de Kentucky.
Ubicada en el condado de Hardin, los empleados de la instalación afirmaron que su campaña para unirse al United Auto Workers (Sindicato de Trabajadores del Automóvil – UAW) tiene como objetivo conseguir condiciones de trabajo seguras, atención médica asequible y tener voz en el trabajo.
Haylee Hadfield, operadora de control de calidad de BlueOval SK, declaró que los trabajadores quieren sentirse valorados por la experiencia y el trabajo duro que implica su labor.
“Íban a tratarnos como activos prescindibles”, sostuvo Hadfield. “Y si alguna vez has trabajado en la manufactura, o en cualquier tipo de trabajo donde sabes que estás generando ingresos para un inversionista o para alguien más que no seas tú, a un nivel exorbitante, ¡eso no está bien!”
Los partidarios de este esfuerzo afirmaron que las comunidades de todo el estado de Kentucky podrían beneficiarse de una victoria sindical. Según un informe del Kentucky Center for Economic Policy, hay menos buenos empleos en la industria automotriz y, durante la última década, los salarios anuales promedio han disminuido en miles de dólares ajustados por inflación.
BlueOval SK es una empresa conjunta de Ford Motor Company y el grupo surcoreano SK Group. La instalación de la compañía en el condado de Hardin espera eventualmente emplear a alrededor de 5,000 personas.
En 2023, los miembros del United Auto Workers ganaron un aumento salarial del 25% y otras mejoras clave en unas negociaciones contractuales muy publicitadas. Los empleadores no sindicalizados se sorprendieron por la magnitud de la victoria. Hadfield señaló que las plantas manufactureras de Kentucky tomaron nota y en su momento aumentaron los salarios.
“Es porque reconocen que cuando tuvimos esa gran recesión en 2008, nosotros, los trabajadores, aceptamos muchas concesiones en nuestros contratos”, relató Hadfield. “Para poder mantener nuestras puertas abiertas y no tener que renunciar a nuestros empleos”.
Añadió que los contribuyentes han ayudado al éxito de la planta y deberían esperar condiciones de trabajo seguras y salarios que beneficien a las comunidades locales. En 2021, los legisladores de Kentucky otorgaron a la empresa 250 millones de dólares en subsidios corporativos.
